sábado, 17 de julio de 2021

Pensamiento Liberal

 


Reducir el llamado liberalismo a una simple teoría política y económica es un error y a una ideología, más grave todavía. Es una importante doctrina de la sociedad y la cultura y cuyo referente principal es la libertad humana en todas sus dimensiones. Forma parte del proceso civilizatorio de la modernidad y post-modernidad y muy relacionado con los Derechos Humanos Universales.


La libertad y la democracia implican de manera orgánica y eficiente el desarrollo humano y la justicia social. El marxismo trató de negarlo y superarlo, intento fallido, después de un siglo de barbarie y fracaso del comunismo-real que terminó en una ideología fanática e inhumana y redujo el marxismo a una frenética y oscurantista religión de culto a la personalidad y momias embalsamadas en la plaza-roja de Moscú. Proyectos totalitarios negadores de libertad y humanidad y que terminó emparentándolo con el fascismo y el nazismo.
El LIBERALISMO se nutre de la observación de la realidad emergente en los últimos 5 siglos en lo económico-social y político y las nuevas expectativas y demandas del individuo y la sociedad moderna.
El gran desarrollo de la tecno-ciencia, las nuevas necesidades y exigencias de la humanidad en evolución y la gran tradición filosófica de Occidente definen muy bien el marco histórico e intelectual del liberalismo y su gran fuerza gravitacional hacia el futuro.


En este cuado-lista-bibliográfico de la imagen hay una selección de autores y lecturas necesarias para estudiar el llamado liberalismo en sus diversas facetas y abordajes.
El pensamiento liberal es anti autoritario y anti dogmático por definición. Terminó convirtiéndose en el referente teórico más importante del Estado y el Sistema económico-social y político de la DEMOCRACIA MODERNA Y POST-MODERNA.


La LIBERTAD humana es un valor absoluto solo limitado por la libertad del otro y los otros.
Implica una responsabilidad personal y comunitaria-colectiva que nos debe orientar hacia un mundo de menos desigualdades y mayor solidaridad y fraternidad. La palabra liberalismo en nuestras sociedades latinoamericanas fué "demonizada" por el marxismo lo que obliga a recuperarla, estudiándola.

domingo, 11 de julio de 2021

DE SÚBDITOS A CIUDADANOS

 

En la perspectiva del proceso histórico y la filosofía política, el ESTADO-MODERNO se define en el siglo 18 con la creación de la República Norteamericana y la Revolución Francesa. La proclamación de los Derechos Universales del Hombre y el Ciudadano es su Acta-Fundacional. En nombre de la Libertad y la Igualdad se define el Estado-Liberal como Monarquía-Parlamentaria o Repúblicas. La Democracia era su identidad política y sus protagonistas, todos los ciudadanos, que se expresaban a través del sufragio y los partidos políticos. Gransci dirá, el partido político es el nuevo "Príncipe" en nuestra modernidad política. Esta representación partidista de la ciudadanía con el tiempo se hizo insuficiente ya que el partido siempre terminaba "oligarquizándose". En criollo diríamos, subordinados a un líder y a "camarillas o cogollos internos" y algo todavía más grave, a grupos económicos que financiaban al partido y usufructuaban sus beneficios a futuro, cuando el partido se convertía en gobierno. Con el tiempo, el Estado-liberal se convirtió en cautivo de una plutocracia que acumulaba riquezas y privilegios en detrimento de los sectores menos favorecidos, particularmente obreros y campesinos. Precisamente los sectores que sirvieron de base social a las doctrinas anarquistas, socialistas y comunistas que el llamado "marxismo" convierte en acción política y partidista. Dentro de este proceso surge la experiencia de la Revolución Rusa y el Estado-Soviético o comunista que también termina en una plutocracia partidista y gubernamental, con el agravante que anula al ciudadano y sus libertades. Llegados a este punto, tanto el Estado-Liberal como el Estado-Comunista resultan "insatisfactorios" en particular, este último, que terminó siendo una sanguinaria dictadura totalitaria.


Algunos autores, ya desde el siglo pasado, empezaron a plantearse, la Reforma del Estado Liberal y la superación del Estado-comunista. Se empezó a hablar de post-modernidad y post-marxismo y una crisis general de representación de la sociedad, que implicó un cuestionamiento a fondo de los partidos políticos. Se desarrolla el concepto de sociedad civil y movimientos alternativos y reforma de los partidos tradicionales o surgimiento de nuevos partidos y grupos organizados. Esto explica de alguna manera los diversos "sacudones" de las ultimas décadas en casi todos los países. El mayo francés del 68. La contracultura de los 60 y 70. Los procesos de descolonización. La caída de la Unión Soviética y del comunismo europeo. La reconversión de China a un modelo comunista-capitalista. La Primavera-Árabe. Los movimientos de los "Indignados" en Europa. En América Latina el descontento creciente con los políticos y la política, etc.


Redefinir el Estado es una exigencia global de cara a las nuevas realidades y exigencias del siglo 21 que no sacrifique al ciudadano y sus derechos. Que fortalezca el Estado de Derecho y que asuma plenamente y en la practica los DERECHOS HUMANOS. En el siglo 21 la superación dialéctica del Estado del siglo 19 y 20 es el ESTADO-DEMOCRÁTICO como garante de la libertad de todos y el respeto absoluto a los DERECHOS HUMANOS sin ningún tipo de restricción o distinción (el Otro-diferente). Si no se respetan estos dos principios fundamentales, no importa la ideología, el sistema político, no pasa de ser una dictadura y una tiranía. En cuanto a la economía, sin dogmas, basta observar, qué ha funcionado y sus resultados y qué ha fracasado. En cuanto a la libertad e igualdad

en su dimensión histórica progresiva deben ser asumidos en la perspectiva post-moderna de la responsabilidades personales, privadas y publicas, en función de la solidaridad, nacional y global y la fraternidad (el tercer principio olvidado de la Revolución Francesa de 1789).

sábado, 3 de julio de 2021

"JAULAS" CONCEPTUALES E IDEOLÓGICAS DE LA POLÍTICA

 

Hay la imperiosa necesidad de superar las "jaulas" conceptuales e ideológicas de la política y darle su identidad y dignidad necesaria. Dice Enrique Cambón: "dado que lo que se necesita para hacer política no son buenas intenciones subjetivas, sino sobre todo capacidad de análisis de la realidad, proyectos concretos, competencia técnica, capacidad de formar opinión y transformar la realidad. No son suficientes idealismo y buena fe; la calidad de una acción política se debe demostrar normalmente con hechos y resultados".


La acción política en la realidad y sus resultados es el laboratorio de la política. El gran desafío a la inteligencia es que la realidad-real es compleja, multidiversa y dinámica, siempre en movimiento. Se puede aprender del pasado pero el presente, siempre tiene su propia novedad y el futuro es in-cierto por definición. Aristóteles es útil pero no suficiente. Maquiavelo tampoco es suficiente pero es más útil porque el trabaja con el político y el hombre que busca el poder y en este sentido la psicología y la conducta humana es menos cambiante y casi siempre se repite. Tucídides lo vió claramente y escribió "la historia no se repite pero el hombre siempre se repite a si mismo". La "acción" y sus resultados es lo que permite calibrar el valor real de un político. El juicio moral sobre la persona del político es otra cosa. Ya se sabe que en su inmensa mayoría están más cerca de Nerón y Calígula que de Marco Aurelio. El ideal seria el rey-filosofo de Platón, deseable pero no-real. Por la sencilla razón que las sociedades, todas sin excepción están constituidas por seres humanos, demasiados humanos en su mayoría y la emoción y pasión dominante en cada uno de nosotros, son nuestros intereses de cualquier tipo. No otra cosa es la ideología, cualquier ideología, solo termina reflejando nuestra particular visión del mundo y su correspondiente representación cultural, además de nuestros intereses particulares o de grupo social. En este sentido la política es inherente a la condición humana y en consecuencia nadie escapa a ella y el que lo pretenda, se auto-engaña. De allí la inconveniencia de reducirnos a la dualidad maniquea y reduccionista, de izquierda y derecha, identidad política histórica que formaliza la revolución francesa (1789) y posteriormente el marxismo y la revolución rusa (1917), válidas históricamente en sus contextos y épocas, en el siglo 21 pero cada vez más no explican nada y lo confunden todo. Si el mundo cambia, a las teorías e ideologías, obliga a revisarlas, modificarlas o sustituirlas La política se sustenta y expresa en la realidad social, económica, cultural y tecno-científica, a nivel global y en cada sociedad en particular. Los derechos humanos, la paz, la justicia social, la protección de nuestro planeta, la libertad de consciencia, la libertad de expresión, la democracia, las energías alternativas, la pandemia, etc. Tienen que ver con la ubicación en la derecha o en la izquierda?. El reconocimiento del otro-diferente. Una economía sustentable más orientada al bienestar de muchos y no al beneficio de pocos. De 7 mil millones de habitantes del planeta, 33 millones de super-millonarios, de todas las nacionalidades, y de todas las ideologías. Sociedades menos desiguales y un mundo más solidario y fraterno. Todas estas demandas y desafíos de la realidad contemporánea y del siglo 21,son causas y exigencias comunes a la humanidad en pleno o hay que ubicarse en la izquierda o la derecha para asumirlas.


En el campo político no existe ni la verdad única ni el partido de los mejores o de los buenos. El político y la política solo se justifica en los hechos y en la realidad de los ciudadanos, en su economía y bienestar social. En el funcionamiento eficiente de las instituciones. En el cumplimiento de las leyes. Sin impunidad y sin privilegios . La política como servicio al bien-común y no al bien particular, tan sencillo de decir y tan difícil de lograr. Kant nos invito a pensar para salir de la "minoridad". Además nos toca salir de nuestras jaulas-mentales.


sábado, 26 de junio de 2021

Una dictadura es cosa seria

 

En la antigua ROMA, que sí sabían de política, leyes, gobiernos y guerras exitosas, cada tanto tiempo, como es "normal" en la historia eran sacudidos por profundas crisis internas de todo tipo y a veces hasta por guerras civiles en la lucha por el poder. En esas difíciles circunstancias y para evitar que se repitieran con frecuencia y no poner en riesgo a la República Senatorial o cuando se sentían amenazados por un peligro exterior, crearon la figura del dictador con plenos poderes para que "controlara" la situación. Pero su mandato, duraba seis meses sin prórroga ni repetición. Sabían lo peligroso de un individuo con todo el poder. Y así sucedió con el golpe de estado de Julio Cesar que obligó al Senado a designarlo dictador-perpetuo. Dos años después, como es sabido, fue asesinado por un grupo de Senadores y con ello estalla la guerra civil entre Marco Antonio y Octavio, disputándose la herencia política de Julio Cesar y el poder, iniciándose así la época romana imperial.


Las dictaduras, en sus diversas formas e ideologías siempre comparten la misma característica, quieren ser "eternas". Dicho esto, para intentar explicarme al referirme a nuestra situación actual. En 1998 la gente que votó por Chávez, en su mayoría creo, no pensaba en lo que vino después. Nuestra sociedad se había acostumbrado a nuestra democracia electoral, imperfecta pero que había permitido 40 años de vida política y social sin grandes sobresaltos. Tanto, que éramos citados como modelo para América Latina y refugio amistoso para muchos que huían de las dictaduras en sus países. Porqué se interrumpe el proceso democrático iniciado en 1958, habrá que analizarlo de manera plural y racional en su momento. El proceso político iniciado en 1999, si bien de origen electoral se fue contaminando de autoritarismo y militarismo en exceso, y pasado el susto del 2002, la entrega progresiva a lo que se ha llamado la "franquicia cubana". Primero la influencia personal de Castro y después el modelo completo "castro-comunista" apuntalado a través de militantes comunistas que rodeaban a Chávez, muchos provenientes de organizaciones de la izquierda comunista venezolana o personas vinculadas. El resto es la agonía de la destrucción y penurias que hemos padecido y padecemos la mayoría de los venezolanos.


Las dictaduras de cualquier tipo indican un fracaso de la sociedad y una derrota colectiva y un retroceso o estancamiento histórico, si tomamos en cuenta lo que se había logrado, en vez de reformar el sistema político democrático, siempre perfectible y en evolución, volvimos a sucumbir a la tentación autoritaria, al presidencialismo y al populismo-mesiánico. El costo ha sido terrible, todos lo sabemos porque lo padecemos, día a día.


Me gustaría pensar que algo hemos aprendido como sociedad, que vale la pena luchar por la democracia, por las oportunidades, por el futuro. Soy tan iluso que hasta quisiera pensar que puedan existir en el régimen algunas personas que vayan entendiendo que el régimen, no importa cuando dure, no tiene futuro y lo trágico es que si dura le está robando el futuro a la mayoría y particularmente a las nuevas generaciones, lo cual es imperdonable.