martes, 19 de febrero de 2019

La política como guerra, la guerra como política


Opinando, nadie es inocente, lo sabía descartes: Mi verdad/tú verdad/la verdadera. De allí la importancia de la discusión y la crítica en libertad.
Digo esto, porqué en estos tiempos difíciles y turbulentos, de propaganda y mentiras, muchos se pretenden "puros" sin militancia política e ideológica y cuyos juicios son definitivos e inapelables.
Estamos en "guerra". Desde hace 20 años lo estamos. Prisioneros del discurso del odio y sometidos a la verdad totalitaria única más grave que la propia ruina moral y material padecida.
Hoy, estamos a un paso de nuestra liberación, sin vuelta atrás, si el diablo ayuda a salir de este infierno, bienvenido el diablo. No simpatizo con Trump y creo que con ningún gobernante: pasado/presente/o futuro (me confieso ácrata en esta materia).
Pero en este momento: Trump/Duque/Bolsonaro y quién sea, son bienvenidos si colaboran con nuestra liberación, que es responsabilidad nuestra y llevamos 20 años intentándolo.
No se trata de invasión, que no deseo ni pido, sino de presión (todas las opciones están sobre la mesa) para que el usurpador se vaya y cese la dictadura castro/chavista.
El llamado "chavismo" sólo tiene derecho a participar como corriente política, en la transición democrática, siempre y cuando acepten las reglas de la democracia y sin menoscabo de la aplicación de la justicia a quién corresponda.
No comparto la visión catastrofista y apocalíptica del futuro, ni Vietnam ni Siria, ni otra cuba (la historia, tiempo y lugar siempre son únicos y particulares). Cada tiempo tiene su novedad y su afán, pero hoy es tiempo de liberación, con el que quiera ayudar.
Si Roosevelt/Churchill/y Stalin se aliaron para derrotar el nazi-fascismo, junto a De Gaulle y las resistencias internas de cada país, hoy también nosotros buscamos aliados, internos y externos, para vencer la dictadura y su proyecto hegemónico totalitario.
Cuando hablamos de "guerra" es porqué Chávez así lo quiso y sus partidarios lo asumieron, en el lenguaje y la acción: la política como guerra hoy convertida en guerra como política. Cada quién recoge lo que siembra.

martes, 12 de febrero de 2019

IMAGO MUNDI


Cada cultura, cada época, cada sociedad y casi me atrevo a decir que cada individuo, tiene una imagen del mundo particular, en donde los prejuicios, la tradición y las creencias juegan un papel determinante y se refleja en el lenguaje y las conductas. Es lo que ha sucedido con las palabras DERECHA/IZQUIERDA que tienen un fuerte componente arcaico mágico-religioso. “El simbolismo dualista es evidente en todas las prácticas mágico-religiosas. Sin embargo, los contrarios coexisten en todos los individuos"(Mircea Eliade). Son oposiciones-complementarias, no se entiende el bien sin el mal; ni lo bello sin lo feo ni la verdad sin la mentira. De acuerdo con esto es imposible ser de “izquierdas o derechas" sin una categorización previa de carácter histórico y es lo que ha sucedido.
A partir de la revolución francesa, el hecho fortuito que los partidarios del rey se ubicaran a la derecha del hemiciclo en el parlamento y a la izquierda la burguesía(?)revolucionaria que pregonaba un cambio de régimen se sacralizó el concepto de malos (derecha) y buenos (izquierda). El marxismo lo asume y convierte en dogma ideológico y político y en un chantaje permanente para quién se atreva a diferenciarse y desafiarlos. Persiste la manipulación, pero es insostenible racionalmente, Rusia de Stalin; China de Mao, Pol Pot camboyano, Cuba castrista es la evidencia.
Todos estos regímenes comunistas fueron y son satrapías-totalitarias, genocidas y verdaderas "congeladoras-de-la-historia". Su éxito, lingüístico y psicológico, fue el complejo de sus adversarios, en aceptar tácitamente la premisa de que oponerse al comunismo los convertía en "derecha". Afortunadamente se está despertando de este chantaje político e ideológico al constatarse en los hechos que el verdadero progreso y modernidad es todo lo contrario al comunismo. Se impone el pensamiento libre y la sociedad plural; una economía abierta; una personalización creciente del individuo y la doctrina universal de los DERECHOS HUMANOS.
La verdadera reacción terminó representada en quienes llamándose de"izquierdas"pretendieron y pretenden establecer sociedades cerradas, autoritarias y de pensamiento único. REVOLUCIONES REACCIONARIAS las he llamado, como la cubana y su calco, la venezolana, igual que la anacrónica revolución iraní, de clérigos medievales.
Confió que en el siglo 21 pongamos las cosas en su sitio y que las diferencias políticas se diriman en el plano del verdadero progreso, que no es otro que la sociedad del conocimiento al servicio de una creciente libertad sobre la base de la dignidad humana y un mundo-fraterno.

miércoles, 6 de febrero de 2019

La revolución armada y la guerra negada


Desde 1992(4F) se hizo visible un proyecto de poder del partido militar (siempre presente en la historia venezolana) y la política y el gobierno, hasta hoy, es ejercida con la psicología y la lógica de la guerra.
Todo comenzó con un golpe de estado frustrado (derrota táctica) pero que abrió la vía al triunfo electoral de 1998 y la militarización del gobierno, del estado y la sociedad.
Otro golpe de estado frustrado, en el 2002, hizo entender a Chávez y su grupo, que había que terminar de controlar el aparato militar para garantizar la permanencia en el poder, y es la tarea encomendada a los cubanos con su larga experiencia de dictadura longeva.
Con los cubanos, el régimen venezolano es conducido inexorablemente a un escenario de guerra fría global, rusos y chinos incluidos y el involucramiento de casi todos los factores de la crisis del Medio Oriente, además del terrorismo y el narcotráfico.
Mención aparte es el apoyo abierto y público, a la guerrilla colombiana FARC-ELN y facilitar territorio y recursos a la misma y a todos sus “negocios".
Chávez y el régimen y después Maduro, para permanecer en el poder, se asumieron en la lógica de la guerra global entre potencias (la tercera guerra mundial en proceso que denunciara el Papa Francisco)
De acuerdo con lo dicho hasta aquí, eso explica el fracaso relativo interno por derrotar al régimen y que nos trae directamente a la actual coyuntura de desenlace, en donde el peso internacional es determinante, sin descartar ninguna opción.
El régimen está condenado por su propio fracaso y corrupción, pero si no ayuda a una solución política de salida democrática, su propia lógica de régimen militar involucrado en el conflicto global va a ser arropado y arrollado por este.
Los cubanos no tienen la fuerza para protegerlos y rusos y chinos no van a entrar en guerra por Venezuela, prefieren seguir comerciando. Estados Unidos, con Colombia y Brasil tienen fuerza y determinación para llegar al “último recurso".
El "último recurso “está allí para ser usado, no tengo la menor duda, pero se le está dando un tiempo a los militares venezolanos para que actúen y al propio régimen que negocie su “retiro".
Cuando la política se asume con la lógica de la guerra, la guerra siempre es una posibilidad. Hasta ahora esto había beneficiado al régimen (una revolución pacífica pero armada amenazaban) pero hoy la guerra amenaza al régimen y si no lo entienden a tiempo, sufrirán las consecuencias.

lunes, 4 de febrero de 2019

Épica Civil


Allí estuvimos y estamos, tenemos 20 años en calles y plazas de Venezuela y el mundo, junto a millones de compatriotas, desarrollando el FORO DEMOCRÁTICO. Una voluntad inquebrantable de un mejor país, vencer la barbarie, recuperar la democracia y sus instituciones. Un país en libertad y una sociedad en desarrollo y progreso. En convivencia y pacífico. Nuestra meta es el siglo 21 y sus desafíos, desde la sociedad del conocimiento. Que cada venezolano tenga las mismas oportunidades y su éxito sea el resultado de su educación y preparación, de su talento y esfuerzo. Un país solidario, plural y abierto al mundo, de propietarios y emprendedores. Nos convoca el futuro, a reconocernos y reconstruir esta hermosa patria. Cada uno vale por si mismo y entre todos velaremos por todos. Sin caudillos, usurpadores del poder y sin camarillas, que se apropian y benefician de los recursos públicos. Sin mesianismos engañosos y manipuladores. Sin populismos de limosnas y mendigos. Abrirnos al futuro desde la libertad-responsable y el estudio y el pensamiento creador. Superar nuestra orfandad psíquica, que sólo nutre el rencor y el odio y crear una nueva consciencia histórica que nos permita superar la minoridad histórica de prisioneros del pasado con su anacrónico culto necrofílico de "héroes y tumbas". Todos podemos y debemos ser protagonistas de nuestra propia historia, personal y colectiva. La identidad es un ir-siendo, afirmativo, positivo. Merecer el maravilloso país que tenemos, pero no como fantasía e ilusión, sino haciéndolo, como oportunidad y desafío, desde la cultura y el esfuerzo. Se inicia un nuevo ciclo democrático auspicioso, pero hay que evitar los errores del pasado. Patria es pasado y presente, pero su verdadero tiempo es el futuro y a nosotros nos toca aprender a ser "contemporáneos del futuro". Los peores tiempos podemos convertirlos en los mejores tiempos.