jueves, 19 de noviembre de 2020

ECONOMÍA-POLÍTICA DEL RÉGIMEN O LAS ESTRUCTURAS DE PODER DEL "CHAVISMO"

 


Venezuela, en toda su historia republicana (1811-2020) ha vivido en TRANSICIÓN por la sencilla razón de ser una sociedad invertebrada con una débil institucionalidad y una carencia absoluta de legalidad. Con casi 30 CONSTITUCIONES ninguna se ha cumplido más allá de la voluntad del que-manda. La Independencia fue un largo proceso político que agotó las tres primeras décadas del siglo 19 (1800-1830); después tuvimos a Paez y Monagas, aliados primero y en pleito después por el poder

(1830-1860) mientras fraguaba la ambición de los caudillos federales y que terminó en una guerra civil y el poder para Guzmán Blanco (1859-1899) y la correspondiente crisis y caída. En 1899, termina un siglo de divisiones y atraso y un nuevo grupo se hace con el poder, los andinos. Cipriano Castro/Juan Vicente Gomez/Eleazar Lopez Contreras/I. Medina Angarita/Marcos Perez Jimenez y en 1958, anticipado en 1945-48, la hegemonía de AD y el posterior pacto bipartidista con COPEI. En 1998, la elección de Chavez inicia otra hegemonía, altamente destructiva y aferrada al poder.

En esta sencilla cronología política la constante de los grupos en el poder son el protagonismo militar, la falta de institucionalidad, el débil cumplimiento de la Ley y de la CONSTITUCIÓN y una economía de beneficios desde el poder, para amigos y aliados, que es propiamente la ECONOMÍA-POLÍTICA. Paez y sus socios. Los Monagas y su familia y amigos. Guzmán Blanco y sus "liberales" y compadres. Cipriano y Gómez y Lopez y Medina y Perez Jimenez, cada uno con su gente; después se repite la historia con AD Y COPEI y partidos y amigos y en la misma lógica: Chavez y Maduro y sus bolivarianos y amigos. Varían las cifras y porcentajes en cada gobierno y la conducta personal del gobernante, pero en todos, la corrupción existió como "sistema" y la impunidad correspondiente. Como es historia reciente, sé que esto va a molestar. Mi intención es simplemente poner en evidencia un sistema de economía-política que en los últimos años ha sido tan brutal y excesivo que arruinó al país y confío que permita derrotar pronto al grupo dominante, que es una plutocracia de nuevos ricos, arrogantes y prepotentes. Estos plutócratas son el primer anillo de seguridad del régimen, aunque ha empezado a fracturarse, la ruina y emigración de las clases medias creó el "vacío" a ser llenado por un segundo anillo de seguridad "aguas-abajo" de miles y miles de funcionarios y militantes, con o sin uniforme. El tercer-anillo de seguridad es el pueblo más necesitado que el populismo alimenta y amedrenta y engaña y manipula. Este sector cada día más golpeado, está claro pero también está muy necesitado, observa y espera. Y el cuarto anillo de seguridad son sectores opositores y gobiernos que se han beneficiado del "dadivismo" del régimen venezolano. Luego está la economía ilegal vinculada a la droga, minería y fronteras. De manera breve y descriptiva esta es la economía-política que permite entender la sobrevivencia del régimen en un país destruido. Complicidades y corrupción y represión en alto grado. A pesar de ello, creo que el régimen está debilitado, no caído, por sus divisiones internas, sus recursos económicos muy disminuidos y una geo-política global y regional que los pone a la defensiva.

La TRANSICIÓN no es un cambio automático y su tiempo es indeterminado, pero lo importante es la existencia de un descontento social general y aquí lo hay y grupos políticos organizados con una estrategia de sumar y no dividir y con la idea clara de un cambio real.


martes, 17 de noviembre de 2020

El SISTEMA POLÍTICO NORTEAMERICANO

 


 

Como todo sistema, imperfecto, igual que la Democracia, pero perfectible, si se asume desde los intereses de la sociedad y su interés o Bien-Común. Los norteamericanos lo han hecho, vía Enmienda Constitucional o decisiones del Tribunal Supremo o del propio Congreso. En el Sistema Norteamericano ha funcionado de verdad la separación de Poderes y la primacía Constitucional, aunque en ciertas presidencias, como la actual, ha existido la "tentación imperial y la arrogancia del poder".
Otro aspecto relevante, al existir partidos políticos, sin afiliación formal y la libertad de consciencia de Senadores y Representantes, se ha mantenido en la población la idea de la representación directa del pueblo en todos los procesos electorales, tal como lo pensaba Rousseau, la soberanía popular es indelegable, a menos que, mediante el voto libre, cada ciudadano decide quién lo va a representar en cada ocasión. De allí que al candidato presidente no lo elige la CONVENCIÓN partidista sino en primarias que la Convención ratifica. Igual el programa político-electoral, algo básicamente tecno-político pero que el presidente electo puede manejar con flexibilidad de acuerdo al principio de realidad más que a un amarre ideológico.
El voto popular y el voto de los delegados por estado se estableció para evitar que un demagogo-populista se "cuele"; inclusive si en un estado un candidato gana el voto popular, los delegados pueden votar diferente, existe un precedente y fue dictaminado por el propio Congreso, como permitido.
Igual sacar más votos populares y perder la elección, vía "delegados. Pasó con Gore/Bush; con Hilary y Trump y su antecedente más antiguo se remonta a 1876.
El SISTEMA les ha funcionado porque ha funcionado el EQUILIBRIO y eventualmente, en temas importantes de ESTADO y particularmente en Política Exterior, el acuerdo bi-partidista y el acuerdo Ejecutivo y Legislativo, Presidencia y Congreso. Y esto es precisamente unas de las dificultades de Trump, no busca el "equilibrio" y no guarda las "formas democráticas". Pareciera disfrutar, cultivando enemigos, la peor manera para hacer política. Igualmente su intemperancia, que lo hace imprevisible, así como su discurso polarizador.

martes, 3 de noviembre de 2020

Memoria y olvido

Limitaciones psicológicas en la política, cuando convertimos una idea en creencia (verdad única) y la ideología la asumimos como una religión, salimos del territorio de la razón y entramos en los peligrosos predios del fanatismo personal y del sectarismo grupal.

Toda creencia es lícita si no daña a otro y se enmarca en la convivencialidad social y el Bien Común. Pero igualmente muchas "creencias inocentes" sin sentido crítico crean una memoria colectiva a conveniencia, igual que a nivel personal, recordamos lo que no nos perturba y olvidamos neuróticamente todo lo demás, por eso, literariamente se habla de los"fantasmas"y demonios "del pasado”. En el conocimiento (?) del pasado ocurre con frecuencia, ej.: el "chavismo", inventó lo de 4° y 5° república, ellos los "malos" y nosotros los "buenos", reduccionismo maniqueo. Se asumen como la "nueva-historia" y empiezan con el cambio simbólico: el escudo, la bandera, la cara de Bolivar e "indigenizan" las denominaciones. Esto es una vieja práctica del absolutismo del poder, pasó en la Egipto de los faraones, algunas veces, muerto el faraón, "borraban" su nombre. Igual en algunos casos, en las monarquías absolutas, también el comunismo lo ha practicado, siempre y en todas partes. San Petersburgo pasó a llamarse Leningrado y apareció Stalingrado y la montaña más alta la llamaron Stalin, etc. Otro ejemplo de ideología como religión es el "cuartel de la montaña" (Museo-Miltar donde Chavez se rindió en 1992), convertido en mausoleo del líder fundador, como en Moscú existía el mausoleo de las momias embalsamadas de Lenin y Stalin, expuestas al público para el morbo y culto necrofílico. Igual en China con Mao.

Cuando las aguas vuelven a su cauce, los difuntos venerados e idolatrados, terminan en el deposito de la historia y el casi seguro olvido. Para sorpresa de muchos, el olvido o lo que se pierde y no se conserva en la historia es mucho más frecuente que la memoria. Como en los seres humanos, la memoria es selectiva y muchas cosas se olvidan (aunque creamos que no, como por ej: los primeros 4 años de vida). Muchas cosas hibernan en el sub-consciente y afloran en el "sueño" o inducidas por expertos, de manera terapéutica,como en el psicoanálisis. La memoria y el olvido en la historia es una dialéctica inevitable. Establecida la historia-oficial, siempre desde el poder dominante (la historia la escriben los vencedores) queda la historia de los vencidos y los marginados. Un ejemplo es la mujer en la historia de tradición patriarcal y machista, la mujer subordinada y víctima y de paso convertida en pecadora genética y generadora o símbolo del mal (Pandora, Medea, Eva, etc.). En ciertos pueblos mediterráneos hay un dicho: "todas las mujeres son prostitutas menos mi madre que es una santa".

Descartes, cuando publicó su DISCURSO DEL MÉTODO dijo que lo publicó en francés para que lo entendieran hasta las mujeres. Regresando a la memoria y el olvido, en la historia es como "trabajan" las ideologías. El pueblo o nación venezolana tiene diversas raíces: indígena, africana, europea, básicamente hispana (incluídos en ella a árabes y judíos). Crearon y gobernaron nuestros estados-nacionales por tres siglos, de república solo llevamos dos siglos. Pero en nuestra memoria colectiva que "recordamos" de estos 5 siglos, 20 años de epopeya emancipadora (Bolivar,etc). Un siglo 19, de mala fama y un siglo 20 que unos lo reducen a Gómez, otros a AD y Copei y ahora los recién llegados a Chavez. AD negó a Gómez y epígonos. Chavez negó a AD y los 40 años de democracia; y los que vengan después de la caída del chavismo, lo negarán también. Así funciona la historia, especialmente en el ámbito de la política y las ideologías, entre la memoria y el olvido. Sólo en el ámbito societario de la cultura hay una continuidad de afirmaciones y negaciones, pero no de olvido y por ello existen archivos, bibliotecas, museos,etc.