Allí
estuvimos y estamos, tenemos 20 años en calles y plazas de Venezuela
y el mundo, junto a millones de compatriotas, desarrollando el FORO
DEMOCRÁTICO. Una voluntad inquebrantable de un mejor país, vencer
la barbarie, recuperar la democracia y sus instituciones. Un país en
libertad y una sociedad en desarrollo y progreso. En convivencia y
pacífico. Nuestra meta es el siglo 21 y sus desafíos, desde la
sociedad del conocimiento. Que cada venezolano tenga las mismas
oportunidades y su éxito sea el resultado de su educación y
preparación, de su talento y esfuerzo. Un país solidario, plural y
abierto al mundo, de propietarios y emprendedores. Nos convoca el
futuro, a reconocernos y reconstruir esta hermosa patria. Cada uno
vale por si mismo y entre todos velaremos por todos. Sin caudillos,
usurpadores del poder y sin camarillas, que se apropian y benefician
de los recursos públicos. Sin mesianismos engañosos y
manipuladores. Sin populismos de limosnas y mendigos. Abrirnos al
futuro desde la libertad-responsable y el estudio y el pensamiento
creador. Superar nuestra orfandad psíquica, que sólo nutre el
rencor y el odio y crear una nueva consciencia histórica que nos
permita superar la minoridad histórica de prisioneros del pasado con
su anacrónico culto necrofílico de "héroes y tumbas".
Todos podemos y debemos ser protagonistas de nuestra propia historia,
personal y colectiva. La identidad es un ir-siendo, afirmativo,
positivo. Merecer el maravilloso país que tenemos, pero no como
fantasía e ilusión, sino haciéndolo, como oportunidad y desafío,
desde la cultura y el esfuerzo. Se inicia un nuevo ciclo democrático
auspicioso, pero hay que evitar los errores del pasado. Patria es
pasado y presente, pero su verdadero tiempo es el futuro y a nosotros
nos toca aprender a ser "contemporáneos del futuro". Los
peores tiempos podemos convertirlos en los mejores tiempos.
lunes, 4 de febrero de 2019
viernes, 1 de febrero de 2019
Lecciones de la Historia
Nadie
puede racionalmente anticipar "hechos y acontecimientos" de
allí que el conocimiento y la comprensión histórica es
retrospectiva o a posteriori (es como un espejo retrovisor en donde
casi siempre ponemos nuestra imagen y manera de pensar). El ser
humano es imprevisible en sus acciones y reacciones, de allí el
"papel" de la libertad, el azar, el destino y la
"NECESIDAD". Todo viene al caso con lo que está sucediendo
en Venezuela. Hace un mes GUAIDÓ no existía políticamente, era uno
más de los diputados jóvenes de oposición, el azar o el destino lo
ubicó en la presidencia del Parlamento, gracias a un convencional
pacto político y las circunstancias y la NECESIDAD le otorgó el
vital papel protagónico de liderizar la oposición y la transición
a la DEMOCRACIA. Aprovechemos esta severa crisis de 20 años para el
aprendizaje como pueblo, nada de mesianismos ni providencialismos,
aterricemos en la realidad con la inteligencia necesaria para
reconstruirnos como país desde el esfuerzo y el talento, sin
rencores ni odios y aprendamos a mirar hacia adelante con consciencia
colectiva de libertad, democracia y prosperidad, con un Estado de
Derecho y respeto absoluto de los Derechos Humanos, en un mundo
globalizado, cuyo norte debe ser la convivencia humana y la paz.
Un nuevo ciclo histórico
Un
nuevo ciclo histórico está por comenzar, confío que sea
democrático y de reconciliación y reconstrucción nacional.
La"revolución-reaccionaria" (1992-4F/1998-2018) destruyó
una economía y desarticuló una sociedad que con altibajos en el
siglo XX y con la palanca de la economía petrolera se había
convertido en un referente de progreso y democracia a nivel
latinoamericano. Hoy sabemos por dura y trágica experiencia de 20
años que la única revolución tolerable es la de la DEMOCRACIA y su
institucionalidad y la vigencia absoluta de los DERECHOS HUMANOS.
Terminada la tiranía, el país tiene que ser convocado a la
convivencia de una sociedad abierta y pluralista, de una economía
productiva sustentada en la educación,el talento,la probidad y el
esfuerzo. Una República de ciudadanos e instituciones, cuyo grado de
libertad está en relación directa con la responsabilidad exigible.
Un joven dirigente, en nombre de la legitima voluntad popular,
expresada en el 2015, a través de la ASAMBLEA NACIONAL le ha tocado,
por azar o destino, simbolizar la transición y para ello su mejor
acompañamiento es la NACIÓN del talento para atender bien a la
NACIÓN de los necesitados y las necesidades. Es la hora del realismo
político; de la gobernabilidad inteligente; de la tecno/política y
sobre todo de la honradez y la superación cierta del
mesianismo/populista y la arrogancia sectaria e ideológica y el fin
de la impunidad. Venezuela abierta al mundo, democrática y prospera.
Un nuevo ciclo comienza y no podemos equivocarnos, si aprendemos a
ser "contemporáneos del futuro".
El camino de Buda
El
MISTERIO acompaña la condición humana y ello da lugar a la búsqueda
de lo SAGRADO como explicación posible, no otra cosa son las
creencias y religiones. Sentido, origen y fin de la vida y el gran
misterio de la muerte. Usualmente lo religioso se vive como inercia y
costumbre,especialmente en la época moderna y pos-moderna:
secularizada, relativista y hedonista, con un inmenso YO-NARCISISTA
que ha asumido la "muerte de Dios" y el "silencio de
Dios" como un ateísmo real que no excluye una religiosidad de
culto y ritual. La humanidad actual tiene diversos estadios de
desarrollo social, en la cultura urbana proliferan creencias de todo
tipo y la superstición sigue muy presente en todo el mundo. Al
final, cada individuo,asume el misterio y lo religioso desde su
identidad cultural y contexto socio-histórico pero la prueba
existencial definitiva es cuando empezamos a transitar el CAMINO DEL
BUDA: vejez/enfermedad y muerte.
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