sábado, 7 de agosto de 2021

LA HISTORIA EN LA ENSEÑANZA

 

Tanto nos entretenernos en nuestra enseñanza de la historia en los héroes y antihéroes y sus rencillas y guerras y sus intrascendentes chismes y anécdotas, que dejamos por fuera lo importante. La "base económica" que hace posible la existencia de la Sociedad y sus estructuras societarias e institucionales así como su sistema social y político y cultural. Hace posible que la NACIÓN exista y progrese. La pregunta y la respuesta es simple y cualquier niño la entendería. ¿En que trabajan tus padres y cómo vive la familia?. Desde el punto de vista histórico, nuestra economía "nace" en Cubagua con la explotación perlífera y traen los primeros esclavos africanos (no llegaban a 100); después fueron las Salinas de Araya, tan importantes, que la codiciaban todas las potencias rivales en el Caribe (ingleses, portugueses, franceses) que obligó a España a construir allí, la primera fortaleza militar en nuestro territorio. Después fue el "tabaco de Barinas" nuestro primer producto de exportación que salía por Puerto Cabello y Maracaibo. El tabaco llegó en los barcos de Colon y los misioneros lo combatieron, porque los fumadores "echaban humo por narices y bocas porque estaban endemoniados"; indígenas y esclavos africanos y criollos, se habituaron rápido a el fumado o mascado, por sus efectos sedativos-energizantes, algo así como las hojas de coca en el altiplano boliviano-peruano, que ayuda a soportar el trabajo duro, atenua el hambre y crea una sensación de relativo "bienestar", no se olvide que el tabaco y la coca, está en la categoría de las drogas. El tabaco es asumido rápidamente por brujos y chamanes en sus diversas ritualidades. Tan importante como negocio y para la economía era el tabaco que Inglaterra funda Virginia con el único objetivo de cultivar tabaco y "competir" comercialmente con España y Portugal, a nivel global.


Después vino el CACAO, el CAFÉ y el PETROLEO; tres importantes historias que "contar". Hemos sido "prósperos" en sentido relativo y modesto, en cada caso, pero el impacto era coyuntural y sus beneficios eran muy desiguales para la población. La mejor parte siempre era "secuestrada y usufructuada" por el "gobierno y amigos". Tres siglos por la Monarquía Española y dos siglos por los gobiernos de la República. Ya esto es otra historia, cómo se administró y distribuyó la riqueza producida. Producción, distribución, consumo, beneficios, etc., es fundamental que en escuelas y liceos se empiece a hablar de ello, para ir creando una cultura y mentalidad más moderna y orientada al siglo 21. Empresa, empresario, emprendedor, negocio, comercio, innovación, tecno-ciencia, competitividad, productividad, consumo, globalización, conquista del espacio, ambiente, energías alternativas, cambio, incertidumbre, bienestar, diversificación económica, disminuir las desigualdades, gerencia, digitalización y un largo etc, el vocabulario de la realidad a partir de una "libertad responsable recíproca" que hace de cada uno un protagonista del Orbe Novo en construcción. Nuestros escolares siguen memorizando fechas y datos y batallas y presuntos conocimientos que en segundos su celular se los proporciona. Su futuro trabajo, aquí y en el mundo la va a exigir idiomas y competencias tecnológicas y altas exigencias profesionales de innovación y cambio. No creo que nuestra educación, en el área, "historia y sociales" esté cumpliendo de una manera suficiente estas orientaciones. No las entiende el Estado-gobierno y a nivel privado, las entienden algunos, pero el ministerio controla "currículum y pensum” e impone su absurdo proyecto ideológico y político y mantiene las viejas inercias viciosas y burocráticas del pasado. No terminamos de salir de nuestras j(aulas)-educativas- culturales en un siglo 21 cada vez más dinámico e innovador.


sábado, 31 de julio de 2021

LA POLÍTICA COMO UN DECIR DESDE EL HACER

 

En un sentido restringido, práctico y actual, el político vive entre las urgencias y necesidades de la gente y sus legítimas expectativas y las múltiples variables de la realidad y su complejidad correspondiente, de allí la necesidad del discurso político que siempre debe adecuarse al presente dinámico, que no otra cosa es la historia, sin menoscabo de la coherencia en principios y valores y la responsabilidad de la propia integridad personal. En la práctica, difícil equilibrio, que pocos logran y de allí la "mala fama" del político y la política. Dicho esto, voy a referirme al importante discurso del nuevo presidente de FEDECAMARAS (2021- 2023) Carlos Fernández, en función de la relevancia del cargo y el importante papel político que viene asumiendo el organismo que preside en la actual coyuntura, de aparente o real confusión y división en la política opositora.


Conozco a Carlos, aprecio a su familia y su padre Alfredo Fernández, fue uno de mis grandes amigos. Paso al discurso, un discurso centrado, oportuno y necesario. Entre sus méritos está la claridad conceptual y política, en función del momento, en un ambiente de polarización mediática, manipulación informativa y mucho anacronismo intelectual, ideológico y político. Se habla más del pasado que del futuro y con respecto al presente, tiende a prevalecer la queja, el rencor y la nostalgia. Es decir todo lo contrario a la necesidad de un verdadero discurso político que genere confianza en el futuro, con una ruta o plan, factible y creíble, de respuesta y solución a nuestros muchos, urgentes y agobiantes problemas.


El nuevo presidente de FEDECAMARAS, que viene de la primera vicepresidencia y con claro reconocimiento de su antecesor y en una linea de continuidad, plantea varias ideas claves. Reivindica el concepto y la importancia de la NACIÓN. Nación y Pueblo son dos categorías vinculadas. Nos remiten a una identidad, cultura y memoria común y a un futuro compartido. La Sociedad toda es la Nación. La otra idea importante en el discurso es la primacía de lo económico en la dinámica social. Lo económico en su sentido más amplio y necesario. Si no funciona la economía nada funciona. Y reivindica la importancia del trabajo y la dignidad del trabajador y la necesidad de un ingreso cónsono con sus necesidades y expectativas. No hay peor error que ideologizar la economía. Solo hay dos economías: las exitosas que traen oportunidades y bienestar a la mayoría y las ruinosas, que destruyen y empobrecen a la población. Hasta la China comunista lo ha entendido y los resultados están a la vista. Pero la economía no es un fin en si misma, implica una responsabilidad, de todos, pero en particular gobernantes y empresariado con respeto a la justicia social y el Bien Común. Y esto nos lleva a la política. El Estado Moderno, la tecno-burocracia, es y debe ser profesional y "apartidista" y los problemas y necesidades de la población deben ser atendidos desde la racionalidad-técno-política

y con la restauración plena de la democracia. El empresariado parece estar claro y la gente conoce sus necesidades y quiere soluciones. La clase política, en su mayoría, tanto oficialista como opositora, no termina de entender que la política no es autónoma ni puede ser reducida a los partidos políticos. Dialogar y negociar está en la esencia de la vida social y política, para que sea real, efectivo y creíble, tiene que existir voluntad política, con respecto al sector oficial, las dudas persisten. En cuanto a los sectores económico, tienen que entender que sin la inclusión de otros actores políticos e institucionales en las negociaciones, la confianza se resiente. El discurso de Carlos Fernández creo que fue "eficaz" como expresión del sector empresarial institucional y su posición frente al país en la actual coyuntura.


sábado, 24 de julio de 2021

IDEOLOGÍAS, MASA Y PODER

 

La función de las ideologías (Horkheimer) es lo opuesto a la "verdad" de la ciencia. La ideologia "es un saber que no tiene consciencia de su dependencia". Un falso-saber que genera falsa consciencia frente a la realidad. Es el pivote de las creencias sin más. Génesis del fanatismo y causa principal de tiranías, dictaduras y sistemas totalitarios. Sobre esta base se han construido las mitologías de las anacrónicas denominaciones de derechas e izquierdas. Tanto el comunismo, como el nazismo, como el fascismo y todas sus variantes se construyen sobre la oferta mesiánica de un "mundo-mejor" de satisfacción de nuestros deseos y necesidades, un nuevo-mundo-feliz, con su respectivo mesías, llámese Lenin, Stalin, Mao, Hitler, Mussolini, Franco, Idi Amin, Nasser, Saddam Hussein, Khadaffy, Kim Jong, Fidel, Chávez, Ortega, etc.


Masa y Poder (Elías Canetti) seria la identificación concreta de la política en el siglo 20 como la "guerra con otras armas". Todos los citados y otros como ellos, creen en la violencia para acceder al poder y para conservarlo. Tiranos y dictadores no vienen del espacio ni los crea el diablo ni son castigos de dios. Usualmente son personas corrientes, ambiciosos y codiciosos, narcisistas y sin escrúpulos con cualidades muy grandes de manipulación. Craso error llamarlos "líderes carismáticos".

Max Weber utilizó la expresión para explicar y recalcar el efecto cuasi-religioso y de culto que llegan a generar en la muchedumbre. Sus "muletillas" de fanatización se nutren del inconsciente colectivo y las carencias materiales y psíquicas afectivas de la población. Stalin era el "padrecito" de la patria rusa y soviética y guía de su grandeza. Mao, el"gran timonel" y su evangelio era el "libro-rojo" de obligatoria lectura. Khadaffy "el guía" y su "libro verde". Hitler tenía su biblia "Mi Lucha" de obligatoria enseñanza.


El director de cine Ingmar Bergman en su libro autobiográfico: "La linterna mágica" cuenta que fue a la Alemania nazi como estudiante de intercambio por 6 semanas y lo llevaron a un liceo para que oyera una clase, tocaba de religión y el profesor solo habló del libro "Mi Lucha". Todos adoraban a Hitler dice Bergman y el saludo usual en toda ocasión era el saludo nazi. Mussolini prometió a los italianos que volverían a la grandeza del imperio romano y su símbolo"el-fascio" (fascismo) era un símbolo de poder en la antigua Roma. Un dictador, no importa como se denomine, quiere durar para siempre, inclusive más allá de su propia muerte, aspiran a un régimen milenario y dinástico. Herederos de sangre o por designación "he ahí el ungido". La idolatría llega al extremo del "embalsamamiento y sarcófago" (tipo faraón egipcio) expuestos a sus fieles, como sucedió con las "momias" de Lenin y Stalin, en sus cajas cristal en la plaza-roja de Moscú.


El "culto a la personalidad" forma parte del ritual de las tiranías igual que el culto necrofílico y patológico que termina otorgándoles poderes mágicos al líder. A Franco en las procesiones, se le ubicaba bajo "palio" resaltando su imagen como defensor de la fe, la patria y la familia. Otros se asumen como encarnación y símbolos de la nación o del pueblo. Aquí en Venezuela deben recordar cuando Chávez dijo que el ya no se pertenecía a si mismo, que pertenecía al pueblo, que el era el pueblo y que gobernaba el pueblo. Los ejemplos en la historia se multiplican y responde a la vieja tradición del culto a los héroes, tanto en la hagiografía religiosa como política y que en la historiografía ensalzaron Emerson y Carlyle en la tradición de Plutarco y otros muchos historiadores. Al final la conclusión es simple, en los últimos tres siglos, hemos pasado de las monarquías absolutas al autoritarismo y totalitarismo absoluto. Monarcas sin corona pero con la misma pretensión EL-ESTADO-SOY-YO según la frase archirepetida de Luis XIV o YO-EL-SUPREMO, título del libro de Augusto Roa Bastos arquetipo del dictador latinoamericano y sus ilustres antecesores literarios el TIRANOS BANDERAS de Valle Inclán y el SR.PRESIDENTE de Miguel Angel Asturias.


Mucho se ha avanzado en la lucha por la libertad, la democracia y los Derechos Humanos pero las amenazas autoritarias siempre están allí, se puede retroceder, nuestro caso venezolano es emblemático, y la libertad siempre está amenazada, inclusive en sistemas democráticos -consolidados e institucionalizados como el norteamericano-. Trump es un ejemplo, un populista autoritario que intentó subvertir el "sistema" a partir del "miedo" de los WASP (blancos, anglosajones, protestantes). El "muro" aislacionista, fue su símbolo y obtuvo 76 millones de votos.

sábado, 17 de julio de 2021

Pensamiento Liberal

 


Reducir el llamado liberalismo a una simple teoría política y económica es un error y a una ideología, más grave todavía. Es una importante doctrina de la sociedad y la cultura y cuyo referente principal es la libertad humana en todas sus dimensiones. Forma parte del proceso civilizatorio de la modernidad y post-modernidad y muy relacionado con los Derechos Humanos Universales.


La libertad y la democracia implican de manera orgánica y eficiente el desarrollo humano y la justicia social. El marxismo trató de negarlo y superarlo, intento fallido, después de un siglo de barbarie y fracaso del comunismo-real que terminó en una ideología fanática e inhumana y redujo el marxismo a una frenética y oscurantista religión de culto a la personalidad y momias embalsamadas en la plaza-roja de Moscú. Proyectos totalitarios negadores de libertad y humanidad y que terminó emparentándolo con el fascismo y el nazismo.
El LIBERALISMO se nutre de la observación de la realidad emergente en los últimos 5 siglos en lo económico-social y político y las nuevas expectativas y demandas del individuo y la sociedad moderna.
El gran desarrollo de la tecno-ciencia, las nuevas necesidades y exigencias de la humanidad en evolución y la gran tradición filosófica de Occidente definen muy bien el marco histórico e intelectual del liberalismo y su gran fuerza gravitacional hacia el futuro.


En este cuado-lista-bibliográfico de la imagen hay una selección de autores y lecturas necesarias para estudiar el llamado liberalismo en sus diversas facetas y abordajes.
El pensamiento liberal es anti autoritario y anti dogmático por definición. Terminó convirtiéndose en el referente teórico más importante del Estado y el Sistema económico-social y político de la DEMOCRACIA MODERNA Y POST-MODERNA.


La LIBERTAD humana es un valor absoluto solo limitado por la libertad del otro y los otros.
Implica una responsabilidad personal y comunitaria-colectiva que nos debe orientar hacia un mundo de menos desigualdades y mayor solidaridad y fraternidad. La palabra liberalismo en nuestras sociedades latinoamericanas fué "demonizada" por el marxismo lo que obliga a recuperarla, estudiándola.