sábado, 16 de octubre de 2021

Ciudadano Kane

 


Esta película fue calificada por Jorge Luis Borges como abrumadora y genial. Innovadora en muchos aspectos, al mismo tiempo que una herencia del mejor cine hecho hasta ese momento.
El argumento se inspira de alguna manera, en una película de 1933, EL PODER Y LA GLORIA; una memoria o retrospectiva de un personaje "visto" por sus allegados. Un intento por "entender", desde la exterioridad de sus actos, a un individuo importante, poderoso, arrollador, pero que en su interior está marcado por la orfandad y la ausencia afectiva.
El guión se inspira en un acaudalado dueño de medios, ambicioso e influyente personaje de la vida real, lo que permite desarrollar cierta visión critica de los "poderosos" de la época, pero realmente es una vida que naufraga en su propio "laberinto sin centro", como dice Borges. Un Teseo sin "el hilo de Ariadna" que lo condena a un destino sin-retorno.
El minotauro es el mismo. Es un acto de autofagia, de auto-destrucción. Incapaz de amar, como un sol-negro, se consume, se "gasta y desgasta" a si mismo y a todos aquellos que le rodean.
Su palacio XANADU es su propio vacio-ostentoso, claustrofóbico, laberíntico, cerrada su "entrada y salida".


La palabra enigmática y que moviliza casi toda la acción de la película, es un paraiso-perdido que termina en la purificación del fuego. Al personaje principal no lo hunde la codicia, ni sus errores, ni las infidelidades, sino la obsesión por el poder, nadie es un "igual" sino instrumentos y marionetas de sus caprichos.


Orson Welles crea un "personaje" y le da forma y figura que "consume tiempo en el tiempo".
El niño, el joven arrogante, el hombre poderoso que no acepta límites, el fracaso político sin rendición y el resguardo en su reino privado, en donde su sombra agigantada, termina aniquilándolo.
La película permite múltiples abordajes, el técnico-formal como lenguaje y estética cinematográfica tiene un gran valor didáctico y la interpelación permanente al espectador.

lunes, 11 de octubre de 2021

EL IMPERIO DONDE NUNCA SE PONE EL SOL

 


De este a oeste, de Asia a América, el Imperio Español. La llamada HISTORIA UNIVERSAL desde POLIBIO no es otra cosa que la Historia de los Imperios. No hay imperio bueno e imperio malo, es simple y llanamente, dominación y explotación, de un poder mayor (imperium) sobre un territorio y una población que no logra ni puede evitar la denominación. Explicaciones sobran, en cada caso y en cada época, pero se reducen a una "física" de fuerzas, quién gana y quién pierde, es la lógica de todo conflicto, de toda guerra, de la política y de la vida en general. De hecho, para Hegel es la dialéctica de los deseos en pugna, por el mismo objeto. La dialéctica del amo y el esclavo. El hombre como lobo del hombre. La guerra como motor de la historia,etc.


No comparto esta filosofía pero no puedo ignorarla al estudiar la historia de la humanidad, llena de violencia y horrores, la historia-cainita. El imperio español en el siglo 16, conquista buena parte de los territorios americanos en muy pocos años. Los "mescixa o azteca" son vencidos en dos años (1519-1521) y el incanato igual, poco después(1532-1533).


Las explicaciones más usuales son las ventajas técnicas para la guerra (pólvora, caballos, etc.).
El apoyo de los pueblos indígenas que estaban dominados y explotados por aztecas e incas que se sublevaron y apoyaron a los hispanos. Y la mortandad indígena provocada por las enfermedades que llegaron con los europeos. Además la propia desunión de aztecas (entre Tenochtitlan y Tlatelolco) y la guerra civil entre los incas por el trono, entre los hermanos Atahualpa y Huáscar.
El resto de los territorios americanos, para 1550, estaban en su mayoría "explorados y explotados".
Finalizando el siglo 16 el colonialismo europeo estaba asentado en el continente y enfrentados entre ellos. España, Portugal, Inglaterra, Francia, Holanda, etc; se mantendrían en pugna hasta el siglo 19 por los dominios americanos, inclusive después de nuestros procesos emancipadores.

domingo, 3 de octubre de 2021

EL DESAFÍO EDUCATIVO

La Educación y sus posibilidades. Aprender a aprender. Somos seres "educables" por naturaleza y necesidad. Durante toda nuestra vida es necesario "estar aprendiendo" porque somos seres en "el hacer-siendo". La necesidad del cambio y la necesidad de cambiar en esta llanada post-modernidad se ha convertido en un imperativo que impone la tecno-ciencia y la acelerada globalización que incluye la emergencia y desafíos de la pandemia que irrumpió en nuestras vidas y obligó a un cambio abrupto de nuestros hábitos, usos y costumbres.


La educación moderna exigida por la "ilustración" obliga a una educación "de todos en todo". En primer lugar, en ciudadanía, hábitos de convivencia y respeto y consciencia plena de nuestras "obligaciones y derechos" en ese orden, porque la libertad predicada y practicada es y debe ser una libertad desde la responsabilidad individual y colectiva.
Una ética de carácter global y universal es obligarte en cuanto que la tierra se nos "achica" y la humanidad crece en número y expectativas de vida y bienestar. Ello nos obliga a desarrollar modelos de crecimiento económico menos depredadores y más conservacionistas. Modelos sociales menos desiguales e injustos y sistemas políticos más democráticos y con respeto absoluto a los Derechos Humanos.


Una educación de contenidos vacíos y obsoletos no nos sirve. Una educación para el conformismo y "el cambio para no cambiar" tampoco sirve. Ni la del "titulado" ajeno a la innovación y emprendimiento.
Tampoco sirve una educación individualista, centrada en el éxito personal y pragmático del "tener" y el "poder". Educar para el trabajo y la vida conserva apenas la validez de lo general-declarativo. Está preparada la familia, la sociedad y el estado para la exigente "nueva-educación-permanente" que los tiempos exigen.

En América Latina y en Venezuela, creo en general que las respuestas han sido insuficientes o simplemente no hay respuesta. Nuestra educación en general me luce adocenada, repetitiva y anticuada.
De hecho en Venezuela no hay un proyecto educativo sino un proyecto ideológico-político de control y dominación.