jueves, 19 de enero de 2023

Maquiavelo y la Política

 

Reflexionando sobre el político y la política lo primero que se me plantea es el porqué la mala fama de este oficio. La política como la prostitución existen desde siempre. Parecen ser oficios necesarios para el funcionamiento de la vida social, aunque no tengan buena fama.
A las prostitutas en la antigua Grecia parece que las llamaban "las esposas de la ciudad". El político y el gobernante también se ocupaba de la ciudad, a su manera.
Para Platón y Aristóteles la política era cosa de personas virtuosas y preparadas para el buen gobierno y todo ciudadano estaba obligado a ocuparse de la política. En caso contrario, se impone el desorden y la tiranía.


En los siglos siguientes prevaleció esta concepción idealista de la política y el deber ser de la misma.
Hay que esperar a Maquiavelo 1469-1532 para que alguien se atreva a escribir, lo que todos sabían, que lo usual y real, era el político, rapaz y tiránico y la política un campo de batalla, "la guerra con otras armas". Maquiavelo usa la figura del león y el zorro para caracterizar al político y la política como una combinación de "fortuna y virtud"; entendiendo por fortuna, la suerte y el azar y por virtud, la ambición o voluntad de poder, sin otro límite que la propia ambición y codicia (el fin justifica los medios).
Intentar el bien, pero igual cualquier otro medio si así lo exige la conquista del poder y su conservación. El político de Maquiavelo, tal como los que el estudió en los libros de historia y conoció en su experiencia política, mentía, simulaba, engañaba, era cruel y ejercía todo tipo de violencia si era necesario. Hoy esto suena exagerado o superado, podría ser, dada la evolución civilizatoria de la política, además como apunta Gramsci el "príncipe" hoy no es un individuo, sino los partidos de masas o grupos de poder en pugna y sistemas políticos más reglamentados y complejos y en los sistemas democráticos con más controles. Realmente Maquiavelo es un observador de lo "real" y sabe que el político "debe saber contemporizar con los acontecimientos". Que en política no hay amistad ni lealtad y que un político vale no por sus intenciones sino por sus resultados. Que ofender al pobre no es grave pero si a los poderosos.


Maquiavelo con sus lecturas y experiencia política termina por asumir una idea de la condición humana bastante negativa. Un príncipe debe ser amado o temido, se pregunta Maquiavelo y se contesta él mismo, lo ideal sería ser amado y temido, pero si no es amado, que sea temido. El político no confiá en nadie porque piensa que de "los hombres en general se puede decir esto: que son ingratos, volubles,
simuladores y disimulados, que huyen de los peligros y están ansiosos de ganancias; mientras les haces bien, te son enteramente adictos, te ofrecen su sangre, su caudal, su vida y sus hijos, cuando la necesidad está cerca; pero cuando la necesidad desaparece, se “rebelan", Maquiavelo no se hace ilusiones sobre la naturaleza humana y recomienda al príncipe que actúe en consonancia con ello.
Nuestro autor se inspira en la tradición griega que atribuye la educación de Aquiles al centauro Quirón
"Tener por preceptor a un maestro mitad bestia mitad hombre no quiere decir otra cosa sino que un príncipe necesita saber usar una y otra naturaleza y que la una sin la otra no es duradera".


El príncipe de Maquiavelo no tiene otra moral que sus intereses y conveniencia y para ello recomienda “no apartarse del bien, mientras pueda, sino a saber entrar en el mal, cuando hay necesidad".
Estas ideas escandalizaron a su tiempo y siguen escandalizando pero no hay político y gobernante que se respete que no haya leído a Maquiavelo quien trató de ver la política y el gobierno, como lo que es y no como debería ser. La política para Maquiavelo es la lucha por el poder, alcanzarlo, mantenerlo y legarlo. El bien general es subordinado al bien particular, de uno o de pocos. Ambición y codicia tienden a tipificar y explicar la conducta del político y el gobernante.
Para Maquiavelo la política no debe confundirnos con respecto a los intereses reales de sus oficiantes, el político, casi siempre muy alejados o contrarios del interés general o bien común, como diríamos hoy.


miércoles, 11 de enero de 2023

POLÍTICA Y POLÍTICOS FRÁGILES

 

He oído a muchos compatriotas emigrados decir que cuando tratan de explicar la situación venezolana nadie los entiende y es que en Venezuela la política excede toda teoría y toda racionalidad. Para empezar no hay "reglas", el régimen ha secuestrado todas las instituciones y termina haciendo lo que le da la gana. No hay separación de poderes y la Constitución es usada a conveniencia. Otra locura es la vocación suicida de la llamada oposición, sólo ha aprendido a dividirse y a "cohabitar" con las debidas excepciones conocidas. La oposición perdió todas sus oportunidades de cambio político. Cuando el golpe de estado o vacío de poder en el 2002, cuando la clase media de manera espontánea y pacifica llenaba calles y plazas del país exigiendo el cambio político y la dirigencia no supo representar esa fuerza social de masa. El triunfo electoral cuestionado de Maduro creó indignación y movilización de masas y la dirigencia terminó desmovilizándolas. En 2014 y 2017 la "calle" la asumió una parte de la oposición mientras el resto apostaba a su fracaso y algunos otros sectores empezaron a cohabitar con el régimen. Después vino el interinato con un gran apoyo internacional y se cometió la torpeza, por un lado conspirar sin contar con las fuerzas armada y por el otro asumir la absurda tesis de la "invasión". Para completar esta breve lista, en estos días de fin y comienzo de año, deciden liquidar el interinato en una pelea absurda que está creando más confusión y división. Es cierto, el interinato es insostenible, pero este no era el modo de ponerle fin. Cuando parte de la oposición asume la negociación en México y firma el primer documento público, quedó claro que por un lado estaba la Plataforma Unitaria Democrática y por el otro el gobierno de Maduro, un reconocimiento de hecho. El resto de la oposición siempre ha reconocido al gobierno y son visitantes asiduos en Miraflores.

 

Con respecto a la coyuntura electoral 2023/2024 la proliferación de pre-candidatos y candidatos acentúa las diferencias y posibilita más divisiones. Aproximadamente entre un 70 y 80% de la gente quiere cambiar de gobierno y políticas, porque sabe que con Maduro no hay solución a nada y el fantasma cubano sigue presente. Pero esta mayoría que quiere un cambio tampoco se siente representada por una oposición fragmentada y con una dirigencia desgastada por 20 años de errores y fracasos. Que no los admite ni se renueva. El otro aspecto es que la crisis venezolana lleva 40 años en desarrollo y sin respuesta. La dirigencia adeco-copeyana se quedó en el pasado y en términos gráficos se suicidó políticamente entre 1983 y 1998; el relevo y remedio "chavista" terminó siendo un remedio que agravó la enfermedad y llevó al país, casi moribundo a cuidados intensivos. La geo-política y la historia mundial aparentemente nos podrían dar para los próximos años, una nueva oportunidad como país, gracias otra vez al petróleo. Nuestras élites económicas y políticas sabrán estar "a la altura de las circunstancias". Aparentemente los sectores empresariales organizados e institucionales lo están entendiendo, tengo mis dudas con algunos sectores opositores. En el gobierno, parte de la "boliburguesía" civil y militar, también lo entiende, por la sencilla razón que buena parte de sus negocios, lícitos e ilícitos, están internacionalizados y exigen cierta apertura política, el problema es que en el régimen el núcleo de poder dominante, vincula su permanencia en el poder al "modelo cubano" y aparenta querer cambiar sin cambiar.

El otro aspecto al que nos remite la fragilidad del sistema y de las personas, es que somos un estado-fallido y en muchos aspectos un estado-forajido. No hay un lugar del sistema burocrático civil y militar en dónde la corrupción no esté presente y lógicamente estamos hablando de personas, a todos los niveles, cuya ética pública y moral privada deja mucho que desear. La honradez, la transparencia y la responsabilidad no es precisamente la conducta dominante en muchas instituciones. A la crisis social, económica y política hay que agregar la crisis espiritual e histórica de falta de confianza en nosotros mismos y en el país, para recuperarse y seguir avanzando como nación, no se trata de optimismo sino de concepción de la vida y de la historia. En primer lugar lo que llamo la "filosofía del Quijote", nunca darse por vencido. En segundo lugar, lo que Ernest Bloch llamó "horizonte de esperanza", reducir la vida al aquí y al ahora y a un yo egoísta, es un empobrecimiento existencial y renunciar al futuro es fallarle a nuestros hijos y nietos y en general a las generaciones por venir. "Pero yo no lo voy a ver" repiten muchos,  como si un país, una sociedad, una humanidad en permanente movimiento, pudieran reducirse a un yo.

 

Tenemos que reinventarnos desde la educación y el talento y la responsabilidad. Quizás es lo que nos ha estado faltando, un proyecto-país real, pero en el siglo 21 como lo fue la emancipación, como lo fue la democracia y como esta debe ser recuperada sin los vicios del pasado.

 

La fragilidad no es una condena es una clara manifestación de una sociedad enferma Al tomar consciencia de la enfermedad, puede ser curada y la cura comienza en la política, como expresión de las estructuras de poder; el dilema es simple opresión o libertad, dictadura o democracia.

 

domingo, 18 de diciembre de 2022

EL SIGLO PETROLERO VENEZOLANO 1922-2022

 

En nuestra historia republicana tres han sido los acontecimientos decisivos y definitorios de nuestra andadura e identidad como nación; El primero, la emancipación y sus secuelas de violencia y conflictos que marcó a fuego todo el siglo 19. El segundo, el azar del petróleo, que nos colocó en la geo-política del mundo y lo más importante, creó las bases materiales para un "empujón" definitivo hacia la modernidad del siglo 20 y que permitió los cambios económicos, sociales y políticos que le abrieron paso a la democracia en Venezuela. La mayoría de los venezolanos del siglo 20 y de este comienzo del siglo 21 no terminan de entender la importancia y el impacto del petróleo y la democracia en nuestras vidas, mentalidades y cultura. Un siglo largo de expectativas y logros pero también de conflictos y frustraciones. La sociedad venezolana y el gobierno de la época ni esperaban ni estaban preparados para explotar y administrar el petróleo. Esta fue la primera dificultad y que propició el abuso consentido por nuestras autoridades, de las multinacionales del petróleo. Pero tampoco nuestras élites intelectuales entendieron la realidad petrolera y el petróleo terminó siendo "el malo de la película" el "excremento del diablo" cuando en realidad, gracias al petroleo, pudimos progresar como nunca lo habíamos hecho antes. La ignorancia e irresponsabilidad de nuestros gobiernos se la trasladamos al petróleo. Sólo en 1943 se promulgó la primera ley petrolera que empezaba a proteger los intereses nacionales y que a partir de allí se desarrolló una política pública que desembocó en una elite petrolera competente para manejar nuestra principal industria. En esta linea, se ubica la creación de la Escuela de Petroleo, en 1952, en la UNIVERSIDAD DEL ZULIA (LUZ). Igualmente hubo compatriotas ilustrados, como Arturo Uslar Pietri y Juan Pablo Perez Alfonso y otros que discutían y proponían ideas para un mejor manejo de la industria petrolera y la administración de sus recursos. En la creación de la OPEP, Perez Alfonso y el gobierno de Betancourt fueron factores importantes, hasta que se llegó

la nacionalización, creación de las empresas nacionales y posteriormente PDVSA; pero igual que hay una historia del petróleo en si mismo, desde el punto de vista técnico y económico, nuestras transformaciones sociales, políticas y culturales con su impacto en nuestra mentalidad usos y costumbres, no pueden entenderse sin la renta petrolera. Igualmente nuestros malos hábitos sociales de "nuevos ricos" rupestres y básicos "del ‘ta barato dame dos" "Sauditismo y Mayamerismo" fue la fórmula cómoda y fácil para auto-identificarnos, en un ejercicio cínico de ciudadanía irresponsable. Lo más perverso de la economía rentista petrolera, además del consumismo despilfarrador y "botarate" fue la exponencial corrupción que carcomió al sector público y en parte al privado y la degeneración política del clientelismo y del populismo.

El costo a pagar de nuestros errores ha sido alto, 40 años de una crisis prolongada y que nos condujo a este abismo de destrucción y dictadura. 100 años después estamos aturdidos y confundidos y el petróleo vuelve a ser nuestra "tabla de salvación". Se nos presenta como una segunda oportunidad histórica, pero los tiempos han cambiado, estamos en el siglo 21 y nuestra sociedad es otra. La gran pregunta es: habremos aprendido algo de este siglo petrolero.

 


 

Se inicia con el Barroso, el 14 de diciembre de 1922, en Cabimas, estado Zulia, aunque la explotación petrolera realmente había comenzado a finales del siglo 19, de manera muy modesta y local y solo a partir del Zumaque en Mene Grande, estado Zulia, el 15 de abril de 1914, su impacto en nuestra economía empezó a dejarse sentir y ya en 1922, se convirtió en nuestro principal producto de exportación y eje esencial de nuestra economía.


Siempre que se habla de petroleo, se olvida a sus trabajadores, el rostro anónimo del pueblo.
Fueron miles, quienes con su esfuerzo y dedicación apuntalaron la base petrolera de nuestra economía y esa fue la intención de Miguel Angel Campos al publicar: LOS ROSTROS DEL ZUMAQUE,
publicación de donde tomo la fotografía y la información. (los dos trabajadores son miembros de la cuadrilla y equipo de perforación del ZUMAQUE 1, fotografía tomada por
John A.Stokes). Otro aspecto que se tiende a pasar por alto es el movimiento obrero organizado que se convirtió en elemento de concientización y movilización sindical y política y que sirvió de base social clave en la formación del Partido Comunista y del Partido Acción Democrática
(PCV y AD). Otra experiencia vinculada al petróleo son los campamentos y campos petroleros expresión urbanística de las llamadas economías de enclave. Era otro país. Quién vivió esa experiencia, como es mi caso, vivía en dos realidades en paralelo, aunque como niño, sólo llegué a cobrar conciencia de ello, después.
Todo trabajador venezolano tenia como su mejor expectativa ser empleado petrolero y vivir en un campo petrolero. En el siglo 20 el petróleo nos hizo y deshizo y todavía seguimos preguntándonos
¿que pasó?.

 

Ángel Lombardi


 

 

 

martes, 6 de diciembre de 2022

DEMOCRACIA

 La Democracia es una idea griega-ateniense, formulada por el historiador Tucídides a través de un discurso de Pericles. Poder y gobierno tienen su origen y legitimidad en la comunidad de individuos-ciudadanos como expresión de un interés general o bien superior. Platón y Aristóteles le veían una debilidad a la democracia, la posibilidad de elegir a un demagogo para gobernar, hoy diríamos un populista.


La idea democrática entra en hibernación por casi dos milenios, dos mil años. Prevalece la idea del origen divino del poder y del gobierno. En la práctica, la toma violenta del poder, la sucesión dinástica y las oligarquías plutocráticas o del dinero. Este esquema milenario empieza a cambiar con las nuevas ideas que van surgiendo en la llamada modernidad, particularmente a partir del siglo XVII. Un movimiento decisivo fue el de la sublevación de los nobles y propietarios contra el rey y constituirse en PARLAMENTO y negarle al rey su derecho a tomar decisiones que afectaran sus intereses y patrimonio. Es el movimiento conocido con el nombre de quién lo encabezó Oliverio Cronwell. Ya en el siglo XVIII se crea la primera República moderna con la Independencia de Estados Unidos y gracias al llamado movimiento de la Ilustración y de la Enciclopedia y la Revolución Francesa quedan establecidas firmemente las doctrinas liberales y constitucionales que definen y reafirman el desarrollo de la DEMOCRACIA en los siglos siguientes, XIX-XX-XXI.


La democracia es un sistema en desarrollo-perfectible, cuya base es la libertad con responsabilidad de una ciudadanía en formación y compromiso militante con los Derechos Humanos. Un orden legal e institucional al servicio de la justicia y el bien común y un orden social y económico lo menos desigual posible. La democracia es responsabilidad colectiva y hay que merecerla y construirla desde un compromiso personal de virtudes y principios practicados y no solamente predicados. Tal como se expresa en el discurso de Pericles hace dos mil quinientos años: "NUESTRO RÉGIMEN POLÍTICO ES LA DEMOCRACIA,Y SE LLAMA ASI PORQUE BUSCA LA UTILIDAD DEL MAYOR NÚMERO Y NO LA VENTAJA DE ALGUNOS. TODOS SOMOS IGUALES ANTE LA LEY

Y CUANDO LA REPÚBLICA OTORGA HONORES LO HACE PARA RECOMPENSAR VIRTUDES Y NO PARA CONSAGRAR EL PRIVILEGIO. TODOS SOMOS LLAMADOS A EXPONER NUESTRAS OPINIONES SOBRE LOS ASUNTOS PÚBLICOS... PARA NADIE ES VERGONZOSO ENTRE NOSOTROS QUE ES POBRE; LO QUE SI ES VERGONZOSO ES NO TRATAR DE SALIR DE LA POBREZA POR MEDIO DEL TRABAJO... LO QUE SI CREEMOS PERJUDICIAL PARA LA PATRIA ES NO INSTRUIRNOS PREVIAMENTE POR EL ESTUDIO DE LO QUE DEBEMOS EJECUTAR"


Ángel Lombardi