viernes, 26 de junio de 2009

UNA PROPUESTA PARA AMÉRICA LATINA

No hay idea o proyecto más importante para América Latina, que su integración y unidad en términos modernos, un poco a la manera que ha seguido la Unión Europea en estos últimos 50 años.
Hay que dejar atrás la retórica unitaria del siglo XIX y XX, montada sobre un frenético nacionalismo, que de hecho negaba y sigue negando la unidad del Continente mientras se regodeaba en el discurso del origen común, la herencia y la cultura compartida, incluida lengua y religión. La Unidad real no se logra con discursos ni decretos, sino como una construcción paciente de orden político, jurídico y económico, en donde se disminuyen las diferencias y se maximizan los acuerdos, sobre una base de necesidades y soluciones comunes. Las naciones se unen por necesidad no como producto y reflejo de un discurso y unas buenas intenciones.
Se hace necesario la integración física y tecnológica; no puede ser que para ir a Barranquilla, en nuestro caso desde Maracaibo, en avión a menos de media hora, tengamos que ir primero a Caracas- Bogotá; esto es absurdo, irracional y antieconómico, y este ejemplo se repite en toda América Latina; somos vecinos cercanos que están lejos, ninguna integración es posible con esta realidad. En el plano económico hay que ir, paso a paso, creando economías integradas sobre el principio ganar-ganar, ningún país debe pretender aprovecharse de los otros, nuestras elites económicas deben aprender a mirar hacia afuera, hacia sus vecinos más que hacia los centros metropolitanos tradicionales.
Las tareas son múltiples y los retos incalculables, pero todos manejables y racionalmente solucionables; hay que empezar ya pero a sabiendas que el camino es largo y las tareas, programas y proyectos deben ser medidos y asumidos con la mentalidad del corto plazo y del largo plazo, según su especifidad y magnitud.
Un buen ejercicio político y académico es familiarizarnos con todos los procesos de integración en curso y particularmente el ya aludido de la Unión Europea, por lo cercano en el tiempo y por lo exitoso.
Nuestra propuesta es simple, crear una red latinoamericana de personas, instituciones e iniciativas que marchen en la misma dirección de la Unión Latinoamericana, como el proyecto más importante de nuestro siglo XXI.
Para ello pudiéramos pensar en algunos programas académicos compartidos y de intercambio; alguna Fundación que motorice y coordine inicialmente la iniciativa y eventualmente una Revista órgano difusor de carácter y alcance continental.Combinar teoría y praxis Latinoamericanista en un esfuerzo institucional compartido.

PUEBLOS SIN ESPERANZAS

Pueblos sin esperanzas, países sin futuro son las primeras palabras que se me ocurrieron al terminar de ver la película colombiana “María, llena eres de gracia” (de Joshua Marston) una muy buena realización cinematográfica, con una actuación impecable de Catalina Sandino Moreno como María. La preocupación surge por el mensaje subliminal de la película, para nuestra gente y para nuestros pueblos no hay otra opción que huir hacia el norte, al paraíso norteamericano. Este es un mensaje que desde nuestras burguesías americanizadas e intelectuales acomplejados vienen repitiéndose desde el lejano siglo XIX, cuando Estados Unidos fue convertido en paradigma de progreso y desarrollo hasta por gente como D.F.Sarmiento.
En la película en uno de los diálogos, la protagonista pregunta: ¿Cómo es aquello? Y la respuesta no se deja esperar, aquello es perfecto.
Al final de la película, otro diálogo, sintetiza toda la venenosa ideología uno de los personajes, una mujer embarazada dice, al principio es difícil, pero las cosas siempre terminan mejorando aquí, a diferencia de allá, que las cosas siempre empeoran; decidí quedarme por mi hijo por nacer, sé que aquí va a tener mejores oportunidades. Al final, María, decide quedarse en los Estados Unidos, ella también espera un hijo. La conclusión es demoledora para estos países al sur del río grande (y para el mundo pobre y atrasado) para nosotros no hay esperanza, nuestros problemas no son temporales o circunstanciales, son para siempre. Hegel en su filosofía de la historia nos condenó al limbo del futuro, estos ideólogos del imperio; como Dante al entrar al infierno, nos dice que abandonemos toda esperanza.
Los que piensan así en verdad no conocen el otro rostro de los Estados Unidos, denunciado por muchos escritores de ese país, entre otros como el recién fallecido Arthur Miller que develó en la mayoría de sus obras, las miserias sociales y humanas de una sociedad profundamente deshumanizada. El paraíso en términos humanos existe como posibilidad en todas partes y el infierno en la tierra no es ajeno a todos los seres humanos, no importando dónde nacen y viven. Otra lección de la historia es que el éxito histórico de naciones y pueblos siempre es relativo; en la rueda de la historia, los de arriba hoy pueden estar abajo y viceversa.

EL VUELO DE ICARO

El futuro se gesta en los laboratorios y se frustra en la sociedad y en la política.
En la eterna contradicción entre lo racional y lo irracional; entre los sueños de la razón y las pesadillas que terminan siendo.
El mito de Icaro lo muestra de manera ejemplar, este personaje mitológico dotado de unas alas de cera construidas por su padre, se atreve a volar, distraído o envanecido sube tan alto que el sol termina derritiéndole las alas y este se precipita al mar y muere.
Es un poco lo que nos sucede a los seres humanos con la ciencia, esta nos hace casi dioses, nos da un poder y unas posibilidades casi ilimitadas, que casi siempre nos hacen perder la perspectiva de nuestra condición limitada y terrestre. Es lo que pasó con la energía atómica, liberamos y dominamos una energía y una fuerza nunca antes conocida y terminamos utilizándola destructivamente contra nosotros mismos. La ciencia casi siempre responde más a las necesidades de la guerra que a la humilde servidumbre de la verdad.
Ciencia sin límites éticos y científicos sin responsabilidades morales, terminan siendo terriblemente amenazantes y peligrosos para la condición humana.
La sociedad y la historia casi siempre son gobernadas desde el instinto, las emociones y las pasiones de los seres humanos y no desde la razón. La política y la religión terminan traicionándose a sí mismas y en vez de propiciar la convivencia y la solidaridad terminan alimentando el fanatismo y la intolerancia.

Lula, entre la izquierda y la derecha

El actual presidente brasileño despierta fácilmente simpatía, por sus orígenes humildes de obrero metalúrgico, sindicalista y luchador social.
Igualmente por su exitosa carrera política que culminó con su llegada a la Presidencia del Brasil, un gran país con perspectivas de convertirse en una de las 10 potencias mundiales que van a dominar en el siglo XXI; se simpatiza con él por su carisma personal y su sensibilidad hacia los más necesitados, pero su tragedia comienza con su llegada al poder, quiera o no termina subordinándose a este y sirviendo los intereses dominantes en el Estado y la sociedad brasileña, que como gran potencia o aspirante a serlo, está dominada por el gran capital, la gran industria y los fabricantes de armas, uno de los principales negocios del Brasil, fabricante, exportador y vendedor de armas, entre los más importantes del mundo.
El drama, la contradicción y eventual frustración de Lula es que si quiere cumplir su principal promesa electoral de darle de comer 3 veces al día a la mayoría pobre del país, tiene que salir a vender armas y apoyarse en los sectores económicos dominantes.
El teólogo Leonardo Boff se quejaba en un artículo de este Lula enrumbado en sus políticas hacia la derecha, pero que él seguía confiando en el Lula de izquierda, que en algún momento rectificaría.
Ilusión o ingenuidad para no decir bobaliconería de tantos intelectuales que no tienen ni idea de la perversidad intrínseca de la política y el poder.
La única manera de salvarse personalmente Lula es renunciando que no lo va a hacer, quedando al final con otro hombre de poder que frustará las expectativas creadas de un pueblo pobre, otra vez defraudado y frustrado y es que la izquierda cuando llega al poder termina actuando como la derecha.

La Política Real (Sobre los partidos Políticos)

Comenzando el año 2005, una de las frases más inteligentes dichas desde la oposición política venezolana, fue la de Julio Borges, cuando de cara al nuevo año identifica el trabajo político a realizar por Primero Justicia como el de insertarse en la Política real, lejos de los hoteles 5 estrellas capitalinos y de los estudios de TV. Era una manera indirecta de reconocer los muchos errores políticos cometidos en los últimos años, con la oposición casi irracional e histérica a Chávez. Se ignoró o se pretendió ignorar la legalidad y la legitimidad de este como Presidente; se le subestimó como líder; se ignoraron sus ventajas políticas y económicas y se cayó en el error garrafal de aceptar sus provocaciones y que la iniciativa y la agenda política siempre la impusiera este. Chávez fue fuerte en la medida que la oposición fue débil e incompetente.
Hoy, algunos sectores de la oposición han empezado a despertar y han descubierto la política real y ello implica meterse en las entrañas del país, en la Venezuela profunda con un planteamiento y un programa verdaderamente alternativo y esperanzador. El reto está lanzado, serán capaces de asumirlo y desarrollarlo?.
No hay democracia sin un sólido sistema de partidos, pero estos deben ir más allá de simples maquinarias organizativas y de propaganda para ganar elecciones, fue el drama de AD y Copei y pudiera ser el drama del MVR. El partido político tiene que estar al nivel de la gente, de sus problemas y necesidades así como de sus sueños y expectativas, es presente y futuro a la vez, con una clara vocación de gobierno.
Igualmente el partido político tiene que tener una clara definición ideológica, doctrinal y programática que exprese el todo social, pero igualmente a cada sector social, económico y cultural de manera orgánica, más allá de la retórica y la demagogia; derecha e izquierda siguen teniendo sentido e implica una definición y un compromiso, en el espectro político ambos sectores existen y se contraponen, pero igualmente deben y pueden convivir, aunque en la política contemporánea el sentido común nos impulsa hacia un centro inteligente como punto de confluencia y equilibrio dinámico como alternativa a los extremos excluyentes.
En Venezuela, los viejos y nuevos partidos políticos se van a recuperar para la democracia y de la mano de los ciudadanos, y no solamente de los militantes, además de la sociedad civil organizada deben definir gobiernos honestos y eficientes al servicio de la Nación, de los Estados y los Municipios.
La articulación sociedad, economía y política debe hacerse en términos modernos y funcionales y en ese sentido los partidos políticos siguen siendo pertinentes, necesarios e importantes.

2005 AÑO DE DEFINICIONES

He calificado este año como un año de definiciones para el inquilino de Miraflores, en lo interno consolidar la autocracia, con la complicidad de casi todos los poderes y buena parte de la “elite”; preparando el terreno para una reelección aclamacionista en el 2006 y en lo externo, sustituir a Fidel y a Cuba como el paladín antiimperialista, retando al imperio norteamericano. Ambas posibilidades son atractivas y es que la megalomanía no conoce límites. ¿Lo logrará?.
Cualquiera sea el desarrollo y desenlace de los acontecimientos, el costo para Venezuela en su conjunto va a ser alto y es que el aventurerismo político siempre lo termina pagando el país.
Frente a estas posibilidades es preocupante el silencio o la insensibilidad de muchos sectores de “elite” que conociendo los riesgos para toda la sociedad ni alertan ni impulsan políticas y acciones que propicien la sensatez y el equilibrio; hay casi como un fatalismo histórico, las tragedias se avizoran pero no se evitan, como si la sociedad toda sufriera de sado-masoquismo colectivo.
El mundo se inclina peligrosamente hacia la guerra y la violencia. El gobierno de Bush es guerrerista y violento; la intolerancia crece y los problemas de la pobreza y el deterioro ambiental se hacen estructurales como si la humanidad se acostumbró a ello o no supiera que hacer.
Definir muchas veces no es una virtud sino un desenlace que aumenta la incertidumbre y aumenta los niveles de confrontación y violencia. El siglo XX conoció muy bien esto, especialmente en su primera mitad. 1914 fue un año de definiciones como 1933 en Alemania y en 1939, estamos hablando de una guerra en dos capítulos con más de 100 millones de muertos y víctimas de todo tipo.
La historia enseña que hay que tenerle miedo a las definiciones.

Homenaje a Miguel Ángel Jusayú

Acaba de fallecer Miguel Ángel Jusayú, máxima expresión de la lengua y la cultura guajira. Hace aproximadamente 20 años, le dedicamos el siguiente artículo, en ello no es mucho lo que podemos agregarle, sólo que Miguel Ángel, fue un infatigable trabajador intelectual y sus aportes cada día son más valorizados en el mundo académico. En la década de los 90 siendo Rector de Luz, le publicamos una extraordinaria autobiografía que recomendamos ampliamente, es el mejor retrato que de él pudiera hacerse y el mejor testimonio y homenaje.
Miguel Ángel Jusayú es un personaje que como las Tumas, piedra /talismanes guajiros nos viene desde las profundidades de la tierra a revelarnos los secretos de su pueblo, a través de la lengua y de sus relatos.
Antonio Tovar Llorente, Ex – Rector de la Universidad de Salamanca, Académico, Catedrático de Lingüística Comparada en Tubinga, Illinois, Madrid y Salamanca, autor de Catálogo de las lenguas de América del Sur, ha expresado sobre Miguel Ángel Jusayú lo siguiente: “No hay escritor y estudioso de su lengua indígena que se pueda compara. Su originalidad, su capacidad de análisis en una lengua muy difícil y sus dotes de creador literario son extraordinarias. La labor del señor Jusayú en sus diccionarios y estudios gramaticales, es incomparable, y se puede decir que en toda América no hay un escritor como él en su lengua indígena ni estudioso en el mismo grado de la misma. Todos sus trabajos prueban su dedicación y una competencia superiora hasta convertirlo en un verdadero escritor en su lengua nativa”.
Miguel Ángel Jusayú se lo debe todo a su constancia, nace hacia agosto de 1933 cerca de la Serranía Mokurra en el corazón de la Guajira. Su padre pertenece al clan Ja´yaliú y su madre era del clan Jusayú. Fue pastor de ovejas a los 12 años queda ciego. Es recogido en un internado de los Padres Capuchinos. Se traslada a Caracas y estudia la primaria en el Instituto Venezolano de Ciegos. Fue maestro en la Guajira, desempleado y vendedor de lotería en Maracaibo y Perijá. A partir de 1971 entra en contacto con el Centro de Lenguas Indígenas de la Universidad Católica Andrés Bello que le presta orientación técnica y asistencia para la edición de sus obras. Desde entonces su gran soporte han sido los P. Jesuitas y en particular el P. Jesús Oiza Zubini, precisamente a través del cual he recabado toda esta información.
Miguel Ángel es un trabajador infatigable y su producción abundante y sostenida. En 1975 publica Morfología Guajira, Caracas, Centro de Lenguas Indígenas, UCAB. El mismo año pública Jucujalajrrua, waiu. Relatos guajiros Caracas. En 1977 publica Diccionario de la lengua guajira. Guajiro / Castellano, UCAB. Caracas. En 1979 publica Jucu jalairrua waiu II. UCAB. Caracas.
Ha escrito en colaboración: en 1978, con Jean Guy Goulet. “El Idioma Guajiro. Su Fonética, su Ortografía y su Morfología”, publicado por el Ministerio de Educación. En el mismo 1978; con Jesús Oiza publica “Gramática de la Lengua Guajira” y en 1981 un “Diccionario de la Lengua Guajira. Castellano / Guajiro”, el primero publicado, por el Ministerio de Educación y el segundo por la UCAB / Corpozulia.
El Banco del Libro en su colección Ekaré le va a editar el relato “No era vaca ni era caballo”. Hay interés en traducirlo en la Feria de Bolonia, 8 países se mostraron interesados y a los efectos ya lo ha visitado una traductora sueca.
Miguel Ángel Jusayú vive en el barrio San José (Calle San Isidro No. 888-30).
Allí trabaja y sobrevive, con dignidad y laboriosidad de artesano. Su “soledad es su orgullo” como ocurre siempre en este tipo de sociedad, que ha entronizado antivalores, el tener sobre el ser. Miguel Ángel es un valor regional y nacional, un exponente fundamental de su etnia y de su cultura. Como intelectual de gran valía la Universidad debería incorporarlo en su cuerpo de docentes e investigadores. Le estaríamos proporcionando el marco más adecuado y de paso se revitalizaría el área de lengua y cultura guajira que ya existe en la Facultad de Humanidades y Educación, Miguel Ángel Jusayú es un gran conversador, culto y accesible, resulta una experiencia admirable conocerle. Sin poses intelectuales se enfrenta a su trabajo con su fe exultante. Sin falsas modestias, está consciente de su capacidad y de la importancia y trascendencia de su trabajo. Junto a su pueblo, humillado y de explotado ha emprendido la ciclópea tarea de salvarle el alma, es decir su lengua, su cultura y su literatura. Miguel Ángel Jusayú es el mítico cronista ciego que está ayudando a preservar y a restituirle al pueblo guajiro su identidad, su historia de siglos. Con él otros guajiros, en otros ámbitos, están asumiendo la lucha por la identidad que no solamente pasa por el rescate cultural sino además por el de las reivindicaciones socio / económicas y la organización política.
El guajiro tiene una virtud fundamental: se sabe, se siente y se asume como guajiro y así lo expresa la sabiduría popular. “Tú eres guajiro, habla en guajiro. Tú eres guajiro, sigue costumbres guajiras. Tú eres guajiro, tu tierra es tierra guajira. No puedes negar que eres así porque en tu cara misma se ve lo que sois. De ninguna manera puedes cambiar. Ni tu sangre, ni tu cielo, ni tu raza. Aunque tengas los disfraces más extraños y quieras cambiar de imagen por mucho que quieras ocultar lo más oculto / Siempre sigues siendo guajiro todo el tiempo…”Viajeros por excelencia que remontan los confines cual si fuesen émulos del viento y de la nubes en marcha errante por el mundo. ¿En qué rincón de la Guajira no ha penetrado nuestra andanza semi / nómada?” “¡Ah! Somos sedentarios nómadas, una misma sangre moviliza nuestro empuje, una tierra, sin fronteras nos enlaza un misma costumbre nos congrega. Y con este caudal de proyecciones, somos solidarios hasta en la adversidad que nos aflige”.

Entre la esperanza y el temor

Para Lessing la esperanza y el temor, están entre las pasiones “malas” o negativas. “En la esperanza, el alma ignora la realidad, como también en el temor que la rehúye”. Ambas, esperanzas y temor generan escapismo y este nos inhibe de asumir nuestras responsabilidades.
Lo importante es la realidad, ni buena ni mala, simplemente “real” y nosotros, en ella y en relación a ella, con sus desafíos, amenazas y peligros, pero también con sus oportunidades y posibilidades. Dice Hannah Arendt que Lessing experimentó el mundo con ira y con risa, y la ira y la risa son partidistas por naturaleza”. La ira nos permite combatir, la risa soportar, ambas son necesarias para enfrentar la realidad especialmente, como dice Hannah Arendt en “tiempos de oscuridad”.
El asunto es que siempre hay que buscar el equilibrio, entre los que todo alaban y los otros que todo lo denigran, la idea diría un historiador actual; es comprender, tanto las razones, como las sin razones de unos y otros. Es lo que está sucediendo en Venezuela con respecto al “hombre del momento” que acapara toda la atención, tanto de quienes lo admiran como de quienes lo rechazan, motivando en ambos sectores, actitudes emocionales e irracionales” de fanatismo e intolerancia. En plena guerra, el enemigo siempre procura debilitar a su opuesto suscitando en él ansia y miedo, mediante una propaganda negativa y mandando mensajes desalentadores. Siempre intentan hacer trizas la moral del adversario alimentando la desconfianza en la victoria y sembrando en él pesimismo. No se ha entendido que “Una guerra se vence cuando se entiende el carácter y la estrategia del enemigo” (Francesco Alberoni).
En Venezuela hasta que no entendamos que el régimen ha llegado ya al umbral de su destino que no es otro que el de tratar de imponer el castro – comunismo como un método eficaz de control total de la sociedad, siendo el propósito final la permanencia en el poder, hasta el último suspiro de quien se cree predestinado al poder eterno.

lunes, 15 de junio de 2009

¿Manipulación o masoquismo?

Una encuesta reciente pareciera indicar que lo único que nos preocupa a los venezolanos es la inseguridad. El desempleo y la inflación apenas aparecen en nuestras preocupaciones. La corrupción no aparece por ningún lado y Chávez, según la encuesta, cuenta todavía con un gran respaldo.
En lo personal me niego a creer que los venezolanos seamos tan inconscientes o irresponsables y que no hayamos aprendido las lecciones del pasado. Desde la década de los 70 y 80 un grupo de ilustres venezolanos, entre otros Juan Pablo Pérez Alfonso, Domingo Alberto Rangel, Arturo Uslar Pietri, Orlando Albornoz y algunos más, nos venían advirtiendo que las cosas no iban bien, y que tanto los partidos políticos como las élites les estaban dando la espalda a la realidad social, de manera irresponsable. Igualmente advertían con preocupación los riesgos de las políticas económicas que se estaban implementando y que llevó a Juan Pablo Pérez Alfonso a calificar el plan de la nación como el plan de la destrucción nacional.
El Banco Central, institución afecta al gobierno en este momento, reporta que la economía nacional en el 1er trimestre creció en un escuálido 0.3%, es decir que entramos en estancamiento económico y con una inflación galopante y que para el próximo futuro, es decir el 2009 y el 2010, lucen muy preocupantes todos los indicadores económicos y sociales, pero en la encuesta que comentamos, aparentemente una mayoría no quiere verlo y menos asumirlo.
Igualmente se reporta que en el 2008 PDVSA redujo sus aportes a las “Misiones” en un 79%, es decir que estas se han quedado prácticamente sin financiamiento y en absoluta precariedad y la citada encuesta tampoco lo refleja; de allí que he llegado a la conclusión que es una encuesta manipulada o definitivamente una parte importante de nuestra sociedad es masoquista. No quisiera creer que seamos tan inconcientes e irresponsables de volver a ignorar la realidad, como lo hicimos en 1983, 1989 y en 1992.
Venezuela es un país dividido en dos bloques, según esta encuesta 45% respalda al oficialismo y 43% respalda a la oposición, si esto es verdad se impone de manera absoluta y perentoria el diálogo y la reconciliación nacional, de lo contrario los tiempos oscuros terminaran por imponerse y el costo para todos los venezolanos serán abrumadores. Tiene la palabra el presidente Chávez y el gobierno nacional.

El Cabito

Un siglo parece mucho tiempo, pero en Venezuela, pareciera que no hubiera transcurrido el tiempo, nada ha cambiado. Los dictadores son recurrentes y la tentación autoritaria es permanente, con el agravante hoy de la debilidad ideológica y política de querer imponer un sistema totalitario, como si las lecciones del pasado no fueran suficientes.
Regresemos al tema de los dictadores, Marcos Pérez Jiménez, pretendió emular a Antonio Guzmán Blanco y ambos dictadores pretendieron justificarse por su “obra”.
Cipriano Castro pasa por ser un héroe del “nacionalismo”, por su retórica nacionalista frente al bloqueo de nuestras costas, por países a quienes el gobierno nacional les debía una cuantiosa deuda que se negaba a pagar. Castro al principio, frente a los reclamos, los desestimó y se burló de los acreedores, pero al ver que la cosa iba en serio, el ultranacionalista, recurrió al gobierno norteamericano para que interviniera y lograra un arreglo negociado, lo cual se hizo y se logró, en nombre de la Doctrina Monroe (madre y padre intelectual de la actual OEA).
Castro no sale bien parado del testimonio de sus contemporáneos y es presentado como un maula, desleal, irresponsable, retórico, desordenado y despilfarrador, son algunas de las referencias a su persona y su gobierno. Fue calificado como un verdadero desastre, tanto es así que su compadre y vicepresidente Juan Vicente Gómez lo sacó del país y lo sustituyó en el poder.
Castro vive su largo exilio en Puerto Rico, donde fallece. Debido a su mala fama se popularizó la denominación de el Cabito, con la cual Pío Gil lo caricaturizó.
El actual régimen siente una particular simpatía por este personaje (cosa que respetamos) y de allí varias iniciativas se han tomado para honrarlo como fue el traslado de sus restos al Panteón Nacional. Su nombre le fue dado al antiguo Museo Militar, de ingrata memoria el 4 de febrero de 1992 y por último Miraflores lo vuelve a recibir colocando su busto en sustitución del de Rómulo Gallegos. Si la historia la aprendemos a “leer” en clave simbólica, entenderíamos mejor muchas cosas.

¿"Constituyente comunista"?

Chávez es un excelente líder para conducirnos hacia el pasado, anacrónico el mismo, viejas sus ideas y su “revolución” no es otra cosa que el programa totalitario nazi - fascista y comunista, derrotado en el siglo XX y que fracasó estruendosamente en todo sentido y provocando una verdadera tragedia histórica.
Algunos analistas vienen especulando con la posibilidad de una constituyente para implantar definitivamente el castro – comunismo en Venezuela. El régimen en su asalto final al poder y al control social necesita sustituir la Constitución vigente que bien que mal, aunque violada y violentada sistemáticamente por Chávez y su gobierno, sigue siendo un obstáculo legal, político y moral a su propósito de una hegemonía autocrática y un “traje” constitucional comunista a su medida. Aunque esta especulación se niegue y a muchos pueda parecerle simple fantasía, no resulta ocioso en términos teóricos y políticos también pasearse por esta posibilidad. Es una manera de sincerar el lenguaje y así entender que cuando decimos socialismo del siglo XXI realmente estamos diciendo castro – comunismo del siglo XX.
Lo que si pudiera ser siglo XXI es la pretensión del lograr la síntesis perfecta de los totalitarismos del siglo XX, en un nuevo totalitarismo que combine el nazi - fascismo y el comunismo, aunque esto parezca contrario a toda lógica histórica y política.
La posibilidad a nivel teórico, luce descabellada, especialmente si utilizamos paradigmas y teorías del siglo XX, pero si asumimos que estamos en el siglo XXI y con en una sociedad fuertemente inconsciente y con altos niveles de irresponsabilidad, anestesiada y confundida por más de 70 años de rentismo petrolero y con unos sectores empresariales, confiemos que sean una minoría, que actúan de acuerdo a lo dicho por Lenin de que solo el capitalista es capaz de vender la cuerda con que lo van a ahorcar, en este reino de la fantasía y la ilusión todo pareciera posible.Esta especulación “constituyentista” habla de una convocatoria sorpresiva a mitad de año y unas elecciones forzadas y fraudulentas en septiembre, inmediatamente después de las vacaciones. ¿Otra vez la tentación de la constituyente cuando todo pareciera no tener salida?

viernes, 12 de junio de 2009

Desafiando a Dios

Dos recientes películas “Mar Adentro” de Alejandro Amenabar y “La chica del millón de dólares” de Clint Eastwood con su gran éxito de crítica y público plantean uno de los temas más difíciles: la eutanasia. Es principio universal, principalmente en el ámbito católico y cristiano, que Dios nos da la vida y que la muerte no nos corresponde a nosotros decidirla. En la película de Amenabar, el protagonista evidentemente ateo y anticlerical, defiende su derecho al suicidio en nombre de lo que él considera su libertad y dignidad. Enfermo parapléjico, piensa que su vida no es vida y que tiene derecho a ponerle fin. Paradójicamente, el Director de la película Amenabar, termina desarrollando una hermosa historia de amor. En la película de Clint Eastwood, igual, la tragedia de una mujer boxeadora que en el umbral del triunfo definitivo, un golpe desafortunado la reduce a la inmovilidad total, lo que la lleva a desear y pedir que la dejen morir, igualmente en nombre del amor, igual que en la película del director español, se facilita la muerte de ambos personajes.
El desenlace es estremecedor y sacude toda nuestra sensibilidad, y es que ambos personajes, profundamente humanos, con los cuales llegamos a simpatizar, y el desenlace que nos conmueve y neutraliza de alguna manera nuestras convicciones.
Hay que hacer un gran esfuerzo para reaccionar adecuadamente y recordar el caso heroico y admirable de Christopher Reeves, el actor que se popularizó como Superman, que a pesar de su tragedia, no se rindió a la enfermedad y siguió ferviente en la vida ayudando a buscar fondos y recursos que algún día permita a los científicos encontrar la cura de esta terrible enfermedad y devolverle a estos enfermos otra vez la esperanza, que al fin de cuentas sigue siendo un don de Dios.

De porto alegre a Davos

Cada año se vienen reuniendo en Brasil y Suiza respectivamente los poderosos del Mundo para discutir sobre la economía del planeta; en Porto Alegre para hablar en nombre de los pobres y en Davos para hablar en nombre de los países más poderosos y prósperos. En el fondo son dos monólogos del poder en nombre del poder; los pobres y su hambre es básicamente un discurso político, no porque no exista el hambre y la pobreza, sino porque la política siempre ha vivido de la codicia y la ambición de poder.
En un mundo en donde el 80% de sus habitantes es pobre, básicamente por las estructuras sociales impuestas que prevalece en cada país, las estructuras económicas y políticas están montadas para la explotación de la mayoría y en beneficio de unos pocos; el drama es que la humanidad todavía no ha encontrado la fórmula para cambiar esta situación, el capitalismo es un sistema eficiente para la acumulación pero no para la distribución y el comunismo no pasó de ser un capitalismo de estado. Muy lejos estamos de la síntesis dialéctica de “producir como capitalistas y distribuir como socialistas”. Mientras tanto la retórica y el discurso siguen prevaleciendo. Los ricos aferrados a sus intereses y codicia y los demagogos, en nombre del pueblo siguen aferrados al poder.
No hay esperanza para la humanidad sino logramos trascender los egoísmos nacionales y sino entendemos la necesidad de la solidaridad, el diálogo, el respeto y la convivencia.

Jugando con fuego

Frase manida, repetida y corriente la utilizada como título de este artículo, pero muy expresiva de una recurrente conducta humana, especialmente en el campo político.
El actual inquilino de Miraflores es un experto en la materia, es el viejo atavismo montonero “de tirar la parada”, a ver que pasa. Así fue en el 92 y así ha sido desde 1999 hasta hoy. No le ha ido mal, pero en este tipo de juego peligroso siempre hay una primera y última vez y cuando esto sucede se acabó el juego y no hay otra oportunidad. El líder retador, algún día será retado y vencido así ocurría en las películas de vaqueros, siempre había uno más rápido en disparar que le ganaba al que se creía más rápido en sacar la pistola. Forma parte de la condición humana, nadie es omnipotente y nadie las gana todas. El Presidente vencedor en lo interno quiere vencer en lo externo. No creo que pueda a él lo subestimó la oposición, él está subestimando a sus opositores, encarnados principalmente por Bush y Uribe.
Este trasnochado militarismo populista nuestro tiene los pies de barro, depende de los precios del petróleo y es prisionero del estamento militar. En algún momento estos soportes se van a agrietar, y es que un jugador “amateur” no calza para las grandes ligas y en el plano geopolítico internacional el juego es de grandes ligas. Que no se compare ni confunda con Fidel, este sobrevivió gracias a la “guerra fría” y su soporte era la Unión Soviética, desaparecida esta, el sátrapa cubano sobrevive porque le conviene a los gringos presentarlo como un fracaso sociopolítico y que muerto, de muerte natural más temprano que tarde el régimen se derrumbará como castillo de naipes; pasó con Stalin y el stalinismo; con Franco y el franquismo y con muchos otros que terminaron en el basurero de la historia.
En otro orden de ideas el enemigo internacional siempre es útil, como distracción del fracaso interno, pero tarde o temprano se descubre el juego; mientras se continúa con la agenda autocrática; mientras se condecora a los héroes de la corrupción y se le rinden honores de Estado, mientras se sigue prometiendo el futuro, marchando aceleradamente hacia el pasado, hasta que el tiempo de la ignorancia y la tragedia se agote y el país vuelva a reencontrarse en sus mejores posibilidades. Charles Chaplin decía, lo que hoy es tragedia mañana será comedia, mientras el extraordinario octogenario que es Pompeyo Márquez asegura que verá el fin del régimen, tal como lo vivió en 1945 y 1948.

El des(orden) mundial

El siglo XXI se inaugura con una gran inestabilidad internacional y una pretensión hegemónica evidente de los Estados Unidos confrontado a una política de bloques de poder en donde los más visibles e importantes son la Unión Europea, China, Rusia y en menor medida India, Brasil, Japón y el resto del club atómico.
Las “zonas calientes” son muchas y en permanente movimiento; el medio Oriente; la disputa India /Pakistán (ambos países con arsenal nuclear); y el llamado “eje del mal” Corea del Norte e Irán principalmente debido a sus posibilidades de acceder a la energía nuclear y después países de regímenes hostiles al Imperio como Cuba, Siria, Sudán y Libia, aunque este último autosegregado de la lista. El argumento principal es la lucha o cruzada contra el terrorismo y a ello responde las invasiones a Afganistán e Irak.
En esta guerra mundial no declarada el frente es móvil y es global y América Latina no escapa a ello, por Cuba y por Colombia (el plan Colombia, el plan Andino, y el plan Patriota) y en donde Venezuela es peligrosamente involucrada por su situación geopolítica (cercanía y petróleo) y por la retórica confrontacional del gobierno.
La geopolítica es una disciplina seria que se ocupa de cosas de locos, como el poder, la ambición, la codicia y la dominación. En el siglo XX, especialmente en la primera mitad fuimos bastante insensatos al respecto, ojalá en el siglo XXI seamos más racionales en beneficio de toda la humanidad, para así poder ocuparnos de las cosas verdaderamente importantes para la causa humana como lo son el desarme y la paz; el combate frontal a la pobreza y las múltiples amenazas del medio ambiente.

Almólogos (Sobre Joseph Conrad)

Me encanta Joseph Conrad como gran escritor que es, pero su principal atractivo para mí; más que sus historias son los personajes que crea: el Coronel Kurz, el capitán Walley, Lord Jim, entre muchos personajes principales y secundarios, me recuerda a Dostowesky, otro almólogo, expertos en el alma humana que se adentran en las almas y cerebros y nos descubren todas las grandezas y miserias que somos portadores todos los seres humanos.
Conrad elabora historias sencillas básicamente sobre hombres de mar en cuyo desarrollo se despliegan grandes metáforas sobre el bien y el mal, sobre el destino humano, emociones y pasiones que gobiernan nuestras vidas convertidas en destino, son memorables sus novelas “En el corazón de las tinieblas”; “Con la soga al cuello”; “Lord Jim”; “La flecha de oro” y tantos cuentos memorables.
Cada vida es como un destino que inexorable se cumple y en donde los seres humanos somos más víctimas que protagonistas de nuestra libertad. Esta se convierte en nuestra principal responsabilidad y en el gran enigma.
Para Conrad somos héroes a pesar de nosotros mismos, y las pruebas y retos de los seres humanos siempre provienen de los seres humanos.
En la confrontación con los otros nos confrontamos con nosotros mismos; cada ser humano es víctima de sí mismo y nadie escapa a su destino. Todo ser humano intenta huir de sí mismo, sin lograrlo, pero pocos se dan cuenta y no logran sobrevivir, los demás, la mayoría terminan ajenos, alienados y creyéndose haberse encontrado y no saben que se perdieron a sí mismos para siempre.
Los héroes o mejor antihéroes de Conrad son desarraigados y extranjeros siempre, en todas partes, inclusive en su propia patria, como el extranjero de Camus, siempre en huída, siempre entre el absurdo y “más allá de la realidad y el anhelo”.

Corsi e Ricorsi

Con estas palabras resumía G.B. Vico, filósofo italiano del siglo XVII su teoría de la historia pendular. Observador agudo del proceso histórico se había dado cuenta como esta tiende a oscilar hacia los extremos pero al mismo tiempo buscando siempre un punto de equilibrio dinámico hacia el centro.
La historia está hecha por seres humanos y estos tienden a no cambiar a repetirse a sí mismos, pero al mismo tiempo su razón produce el fenómeno de la ciencia y la tecnología que hace inevitable los cambios, de allí que en un plano social, económico y político la historia es un cambio permanente en el tiempo y en el espacio, es decir, la historia siempre se mueve hacia adelante, aunque no de manera lineal ni armónica, en consecuencia el conflicto y las diferencias son consubstanciales a la condición humana y por ende a la historia.
En América Latina después de la llamada década perdida de los 80 del siglo XX y de los 90, dominada por una visión y una política neo-liberal o de capitalismo salvaje y ante el fracaso evidente de estas políticas con sociedades cada vez más empobrecidas y cada vez con un mayor número de pobres era inevitable, que comenzando el siglo XXI, América Latina asumiera una onda política hacia la izquierda. Chávez en Venezuela, Lula en Brasil, Kirchner en Argentina, Mesa en Bolivia, Lagos en Chile, Lucio Gutiérrez en Ecuador y ahora Tabaré Vázquez en Uruguay. En los próximos años la historia someterá a prueba estas políticas y si no son exitosas en el corto plazo en su combate contra la pobreza inevitablemente nuestros procesos políticos volverán a oscilar hacia la derecha.
Ojalá algún día podamos evadir este fatalismo pendular y lograr construir un centro político inteligente que “produzca como capitalista y distribuya como socialista” que no sacrifique ni la libertad ni la democracia y respete a ultranza la dignidad y los derechos humanos. El siglo XXI espera por nosotros.

El fracaso como oficio o el país como una piñata

Nuestros gobernantes se empecinan en fracasar, mientras las finanzas personales prosperan y no importa que la sociedad padezca y el país se arruine, es la eterna piñata nacional.
Es el drama del anacronismo histórico, el pasado sobrevive en sus fantasmas y demonios y se tiende a recordar como demonios a los muertos y se trata de imitar a los muertos que se empeñan en demostrar que están vivos.
Venezuela imitando a Cuba, a remolque de Cuba, resulta increíble lo que esto significa, un país que se congeló en el tiempo de la guerra fría y traicionó una utopía que resultó ilusoria. El poder se hizo personal y absoluto y el miedo y la desesperanza se convirtió en la ideología oficial.
En Venezuela el petróleo permite cualquier delirio y como siempre en los últimos 70 años, lo importante es aprovecharse de la piñata y después alguien vendrá a recoger los desechos de la fiesta.
Recordar no está de moda y menos para recordar los éxitos de ayer y los fracasos de hoy. El país terminó siendo una serie de promesas- “y no estaba interesada en recordar las que no se habían cumplido” (Arthur Miller).
La sociedad anestesiada se sitúa pasivamente frente al porvenir y espera que suceda lo inevitable, unos que las promesas se cumplan, otros, la mayoría, termina no esperando nada y se limita a sobrevivir; el futuro atrapado entre el presente y el pasado.
Para unos el pasado es la memoria feliz de una época despreocupada y próspera y para otros, el tiempo pasado, fue el tiempo de la rabia y la frustración, ambas visiones son incompletas y egoístas, lo importante sería aprender a mirar hacia atrás con agradecimiento y hacia delante con esperanza.

Las encuestas del miedo

En las últimas semanas algunas encuestas publicadas hablan de la popularidad del Presidente (Un 70% aprox.) y el apoyo a su gestión de gobierno. Me llama la atención este hecho, porqué en nuestra cotidianidad hablamos con mucha gente y no coincide el apoyo al Presidente, en una proporción tan alta. Como no creo que las encuestadoras estén manipulando la realidad, una explicación que me doy a mí mismo, sin convertirla en teoría es que mucha gente encuestada no está expresando lo que realmente piensa o siente; sino que por temor o miedo dice lo contrario.
No es la primera vez que en una sociedad atemorizada esto ocurre. Con Juan Vicente Gómez fue así y con Pérez Jiménez. En Venezuela el miedo, se prefiere decir prudencia, ha aconsejado a mucha gente bajo perfil, o como se decía antes, pasar agachado hasta que el riesgo o peligro pase. Discutir en Venezuela se ha vuelto peligroso y la autocensura o el silencio es la nota dominante.

"La clase obrera no va al paraíso"

Este era el título de una película italiana de los años 60 ó 70 del recién finalizado siglo XX, viene al caso por una reciente película francesa que acabo de ver que se llama “Según Mateo” (Xavier Beauvois).
El argumento es lineal y sencillo un obrero resentido por la muerte de su padre, acaecida a raíz de ser despedido, por una falta menor, por la empresa donde ambos trabajan, además de otro hermano, su venganza es seducir a la esposa del dueño de la empresa, objetivo que logra plenamente, pero termina enamorándose. La mujer termina rechazándolo y el desenlace es que ambos hermanos se quedan sin trabajo y el mensaje final es que la separación de clase es real, las distancias son infranqueables y el obrero siempre pierde. La sociedad moderna industrializada ha mejorado de manera importante las condiciones de vida del obrero y de la clase trabajadora en general, pero el relativo confort obtenido está muy lejos todavía de las teorías políticas y utopías que se planteaban la liberación del trabajador, el obrero sigue siendo explotado y especialmente en las sociedades que se proclaman socialistas hoy, Cuba y Corea del Norte.
Lo que si ha cambiado sustantivamente es la alienación y manipulación de las masas a través de la propaganda y la llamada industria del ocio, que crea una ilusión de felicidad.
Aunque se habla y actúa en nombre de ellas, las masas siguen fuera de la historia y el poema de Bertolt Brecht “Un obrero lee la historia” sigue teniendo plena vigencia.

¿Quién construyó las siete torres de Tebas?/ Los libros están llenos de nombres de reyes./ ¿Fueron acaso los reyes quienes arrastraron los enormes bloques de piedras?/ Por la noche, cuando terminó la construcción de la Gran Muralla China, ¿a dónde fueron los albañiles/ El joven Alejandro saqueó la India./ ¿El solo?/ César venció a los Galos/ ¿ Acaso no había ni un concierto en su ejército?/ Felipe de España lloró cuando su flota fue hundida y destruida./ ¿No había otras lágrimas?/ Federico el Grande triunfó en la guerra de los siete años./ ¿Quién triunfó con él?/ Cada diez años, un gran hombre;/ ¿quién pagó para que llegar a serlo?/ Hay tantos detalles. / Hay tantas preguntas.

(Poesía. “Un obrero lee la Historia” de Bertolt Brecht).

Notas de Cine

I
“Retirada al Silencio”
En la película de I. Bergman “Persona” la angustia se apodera del espectador frente a dos personajes condenados a la incomunicación y al olvido, en un mundo sin redención y sin Dios. La vida se reduce a la culpa sin remedio de una existencia vacía y sin sentido, a un intento de comunicación fallido y a un silencio neurótico al despojarnos de nuestras máscaras, de lo contrario las máscaras se convertirían en nuestro verdadero rostro con la consiguiente falsificación de nuestra vida, nuestra autenticidad y para evitar la locura nos obliga al silencio.

II
“Rwanda Hotel” (Terry George)
Película del montón pero que llama la atención sobre la indiferencia del mundo frente a los muchos genocidios y etnocidios que asolan nuestra desguarnecida tierra.
Un millón de muertos no les importa a nadie y menos si son del Tercer Mundo, en este caso de Rwanda, en donde en la década de los 90’ del siglo XX, un enfrentamiento tribal se convirtió en una de las grandes matanzas del siglo, siglo pródigo en este tipo de holocaustos, con millones de refugiados.
El futuro no se ve fácil en este desprevenido comienzo del siglo XXI; el hambre y la pobreza dominante; el deterioro ambiental y el armamentismo generalizado no auguran nada bueno, como si el Dios de la sangre y la destrucción quisiera seguir controlando nuestras vidas.
El hombre víctima del hombre es el desafío a vencer; hermanarnos de verdad, como seres humanos, como “personas” más allá de las diferencias de cualquier tipo.

Jugando ajedrez con Jesús Soto

Hace 10 años, siendo Rector de LUZ, fui invitado a Mérida por el Rector de la ULA, Michelle Rodríguez, para conocer un Proyecto del maestro Soto para la Universidad de los Andes. Ese mismo día cumplía años Soto y la invitación se extendió a acompañarlo en su casa de Bailadores. Fuimos Lilia, el Rector Rodríguez, Iván Vivas y otros.
El maestro tocó guitarra, hablamos de lo divino y lo humano y también jugamos ajedrez. El cuento viene al caso por el reciente fallecimiento de Soto y por la entrevista que le hizo Alberto Garrido por aquellos mismos días y en la misma casa de Bailadores y que acaba de publicar la Revista Zeta (Nº 1505, Marzo 2005).
Lo curioso es que tocamos los mismos temas que aparecen en la entrevista de Garrido y algunos más, el panteísmo de Soto, el arte abstracto, Maracaibo, Guayana, París y el tema del compromiso político y el de la identidad; sobre esto último suscribo totalmente lo dicho por Soto.
“No existen lo universal, lo nacional y lo regional. Existe todo. Y todo es universal. Nuestra aspiración es la de tener un país desarrollado. Para desarrollarse hay que competir con los países desarrollados. Solamente el día en que Venezuela tenga grandes escritores, grandes pintores, grandes políticos y grandes científicos a escala universal, escapará del subdesarrollo. Yo quiero que mi país sea un país desarrollado. Y como la posibilidad que tengo es la plástica, trato, por esos caminos, de dar mi aporte. Y no acepto que ninguno me venga a inventar obstáculos”. Y más adelante continua “Ah sí. Enormemente. Los que hablan de la identidad nacional. Una de las grandes mentiras que se han inventado”.
“Absolutamente. Nosotros hablamos en castellano. Nosotros no hablamos quechua. Si una hija de uno de los señores que defiende esta situación se enamora de un indio del Alto Orinoco, inmediatamente, al día siguiente, la niña está en Oxford. O en un convento, durante diez años, encerrada. Esos son los que están en Caracas defendiendo la identidad nacional. Los venezolanos no se preocupan por eso. Ellos se creen venezolanos. No existe identidad en los pueblos. Existen ellos mismos. La teoría de la identidad nacional es una invención que, además, tiene pretensiones internacionales”.

La estética fotográfica del siglo XXI: Helmunt Newton (Berlin 1920)

Este provocador y esteticista fotógrafo, de modas, retratos y desnudos, se sentía atraído y fascinado por el entorno más cotidiano, los paisajes urbanos más usuales, las mujeres más bellas y los rostros más infames como él mismo decía, que usualmente son los rostros del poder y del dinero.
Reivindica la mujer del nuevo milenio, que él fotografió en las décadas irreverentes de los 60 y 70 del siglo XX. El artista hace hablar a su obra porque como dice Paul Elmard “hacen visible algo”.
A pesar de las limitaciones de los trabajos por encargo, las limitaciones impuestas y las auto limitaciones de conveniencia, el artista, el verdadero artista termina por desarrollar su propia creatividad y conquistar sus propios espacios de libertad.
Helmunt Newton capta con su cámara un aspecto fundamental del siglo XX, la emancipación de la mujer, una minoría todavía, pero que ha abierto un territorio de libertad de manera irreversible y definitivo. “Es una mujer que prefiere llevar la batuta a dejarse someter, una mujer que disfruta de la radiante vitalidad de su cuerpo sobre el que decide ella sola, una mujer que sabe combinar la responsabilidad con el placer”. Es la mujer emancipada y niegan la sumisa y silenciada.
El fotógrafo trasciende el entorno y la realidad y crea una nueva atmósfera y una nueva realidad a partir de rostros que elocuentes lo dicen todo y cuerpos desnudos que se exhiben libres y desinhibidos, afirmativos, sin malicia, sin complejos y sin culpas. Es la poesía de la imagen que crea una complicidad entre la mirada y la imagen.
“Fundir la imaginación con la realidad” en un juego de individualismo y humor e invita a seguir un camino que permite descubrir un mundo atroz y franquea el receso a lo oscuro y surrealista” (Francoise Marquet). Es la vida, según el artista, con su lado oscuro y luminoso y es la valentía de asumirla. Eros y Thanatos convertido en imagen por este nostálgico y trashumante berlinés que supo elevar a arte supremo la fotografía, como un espejo de nuestra propia vida, con sus temores y terrores pero también con sus placeres.
“La esperanza tiene dos caras, la ira y el valor, la ira frente a una realidad injusta y valor para cambiarla” (San Agustín).


Sobre exilios, extranjerías y soledades

Cuando la edad nos alcanza y el tiempo se vuelve breve, también la ciudad se vuelve extranjera y en ella la soledad se multiplica. El drama comienza cuando queremos cambiar la vida y el mundo, como lo querían Rimbaud y Marx. El mundo ancho y ajeno, también se vuelve distante y con respecto al propio país también nos volvemos extranjeros, especialmente en tiempos de locura y delirio, cuando personajes menores juegan a ser grandes hombres, apoyándose en mayorías llenas de miserias y carencias.
La ilusión se convierte en constitución y la política en pesadilla. La economía apenas es un ejercicio de riqueza para pocos y pobreza para muchos.
El Quijote en su locura nos sigue arropando y el realista Sancho con su verdad de aldeano a ras del suelo nos sigue importunando. El filósofo nos dice que no estamos preparados para soportar la verdad y esta nos hace libre pero igualmente nos puede matar.
Los horrores del siglo XX parecen olvidados y una humanidad inconsciente no aprende y pareciera disfrutar repetirlos. La razón no pareciera gobernar la historia sino los instintos y las pasiones, la larga marcha de la humanidad pareciera no habernos conducido muy lejos de las cavernas, sino a este siglo XXI lleno de amenazas e incertidumbres.
Los seres humanos siempre están prestos para la ilusión y a cambio de esta aceptan como mentores a brujas y charlatanes. Es delito anticiparse y advertir sobre las futuras desventuras la realidad no aceptará ni rebeldías ni desilusiones. La individualización y la personalización en la sociedad y frente al poder y al estado es intolerable; el ser humano tiene que ser domesticado, socializado se dice, en si mismo ello no es malo, inclusive es necesario, siempre y cuando supiéramos discernir los límites de la libertad humana. El individuo no puede ser sacrificado en nombre de la especie ni de ninguna causa, por muy bella o superior que se presente, por ello Camus tiene razón, frente a la justicia abstracta opta por la persona concreta, el amor encarnado y concreto está por encima de cualquier bello propósito.

Chávez - Bush

El candidato Chávez ya anunció su estrategia electoral en su intención reeleccionista para el 2006, el candidato de la oposición, sea quien sea, es el candidato de Bush; este expediente lo utilizó Perón en 1946 en Argentina, más modesto su adversario, no era el Presidente gringo de aquel momento sino el embajador norteamericano en Argentina.
Este tipo de manifestación maniquea tiende a ser exitosa porque está dirigido a las pasiones y complejos de los pueblos, se explota el sentimiento nacionalista y xenofóbico y el universal rechazo al imperialismo, y en el caso de Bush, se facilitan las cosas por ser este un Presidente antipático, arrogante y agresivo.
Desde otro punto de vista, otra vez el Presidente, faltando a su investidura, vuelve a la ofensa como estilo y política para descalificar a sus adversarios políticos con el despectivo calificativo de “frijolitos”.
Si tuviéramos un CNE que se respetara, este tipo de lenguaje entre candidatos debería estar prohibido, por deseducativo e incivilizado. En la política moderna no se elimina al adversario ni se le descalifica; se confrontan las ideas y se respetan las personas.
Chávez candidato lo que debería sumir es su rendición de cuentas al país; que gobernó durante 7 largos años debe decirle al país que hizo con la millonada que le tocó administrar, qué hizo para combatir la corrupción; disminuir el desempleo; controlar la violencia generalizada y la inseguridad, cuáles son sus éxitos en derechos humanos y desarrollo sustentable. Un candidato que además es Presidente debería garantizarles a todos los venezolanos que no va a competir con ventajismo y que no va a utilizar los diversos recursos públicos para su campaña. El candidato Chávez no va a confrontar a Bush sino a los venezolanos que van a exigir buenas cuentas y no simple retórica y humo.
Tenemos derecho a ello, así como tenemos derecho a un Consejo Nacional Electoral, neutral y confiable y de lo cual el propio Presidente debería ser el principal abanderado.

Democracia siglo XXI

El ser humano tiende siempre a buscar su propio bien, lo que le permitió a Kant afirmar que es razonable pensar que la humanidad intenta progresar de manera permanente e indetenible. Sobre estos supuestos descansa la idea de Democracia, formulada desde hace más de 2500 años y recopilada por el historiador Tucídides cuando habla de Pericles y su siglo.
En los últimos 300 años la humanidad ha desarrollado esta idea del autogobierno y la limitación del poder por vía constitucional y legal y que sintetizó de forma apropiada Lincoln cuando habló del “gobierno del pueblo, para el pueblo, por el pueblo”.
En el siglo XX la Democracia fue sometida a duras pruebas, no solamente por los totalitarismos y autocracias del siglo, sino desde ella misma al privilegiar el concepto de libertad en detrimento de la igualdad y que permitió la existencia de democracias exitosas en lo político pero no tanto en lo económico y en lo social. De allí que en los albores del siglo XXI uno de los retos fundamentales de las sociedades y sistemas políticos es la preservación y desarrollo de las democracias en función de sociedades más libres y equilibradas en lo social y en lo económico. El reto es imperativo y el compromiso claro, la lucha por el desarrollo y el combate a la pobreza, más allá de las desviaciones ideológicas conocidas. La necesidad imperiosa de preservar la paz y el ambiente y otras muchas tareas que siempre tengan por norte la dignidad de cada ser humano la garantía efectiva de los derechos humanos y la libertad y la igualdad deseable de todos los pueblos y sociedades del mundo.
Los viejos principios revolucionarios de libertad, igualdad y fraternidad siguen siendo deudas no saldadas de la humanidad y de allí que la lucha por el progreso y la justicia es permanente y la preservación y desarrollo de la democracia sigue siendo el programa político por excelencia de la razón y la civilización, en aras del desarrollo de una cultura humanista e incluyente. La Democracia implica muchas cosas, una educación y una fe en el ser humano y sus potencialidades creadoras, así como el compromiso de asumir una libertad responsable y una supremacía de la ética tanto en el campo político como económico.

La pérdida del dorado (Estado y Sociedad)

No hay mito más nocivo y persistente que la ilusión de riqueza. El “descubrimiento” europeo crea y desarrolla la idea de una ciudad y un río de oro, el continente fue recorrido por alucinados en busca de esta quimera. Esta locura la heredamos completa los venezolanos y todavía hoy seguimos creyendo y repitiendo que habitamos la tierra del Dorado.
Creencia absolutamente atrasada y pre-moderna y que alimenta el nominalismo medieval, la realidad no es lo que es sino lo que nosotros imaginamos o creemos que es, es la locura del Quijote que confunde cabreros con caballeros y ovejas con soldados; son los molinos de viento de nuestra fantasía que se resiste a asumir la maldad. Es el pensamiento mágico de la lotería milagrosa o del golpe de suerte que nos va a redimir nuestras miserias y a sacar de abajo.
Pueblos extraviados en sus fantasías seguimos evadiendo nuestra cita con la historia; apresurados en nuestra evolución histórica, el Estado y la política han sustituido a la sociedad y a esta pretendieron decretarla desde arriba. El Estado colonial crea la sociedad colonial así como el Estado republicano, producto de la independencia, crea la república. Fuimos y somos repúblicas sin ciudadanos y el destino histórico se decreta desde el Gobierno. Creemos que todo debe venir desde arriba y que nuestra responsabilidad se reduce a pedir y esperar, como en el cuento de García Márquez “El coronel no tiene quien le escriba”.
Carecemos de historia civil o por lo menos no nos identificamos con ella y nuestras repúblicas son construcciones aéreas con constituciones de papel. Todo se promete y nada se cumple.
El Dorado venezolano empezó a derrumbarse el 18 de febrero de 1983, el famoso viernes negro, cuando empezó la devaluación indetenible del bolívar, que salta a 8 bolívares por dólares y sigue devaluándose indetenible hasta el abismal cambio actual de 2160 bolívares por dólar. Elías Canelti dice que la devaluación y la inflación crónica terminan destruyendo el alma de un pueblo. En 1983 perdimos el Dorado pero seguimos creyendo en él y ese es nuestro drama.
En 1989, el 27 de febrero, la pobreza asalta la ciudad capital y en 1992 la barbarie intenta dos golpes de estado frente a una clase política que ha decidido suicidarse y con una sociedad anestesiada por el bonche petrolero, idiotas gobernando indiferentes decíamos en esa época; hasta que la barbarie se hizo con el poder y volvió a prometernos otra vez una constitución de papel y nos prometieron el paraíso. Tenemos un poco más de 20 años de extravíos, el Estado sigue gobernando nuestras vidas y la sociedad sigue siendo débil.

Lugar de ninguna parte

Los seres humanos estamos obligados a vivir a la altura de los tiempos que nos tocan y no podemos ignorar las circunstancias que los definen. Toda existencia humana responde a un horizonte histórico que la limita y la define, el historiador habla preferentemente del pasado, el sociólogo del presente y el científico trata de encontrar las claves tecno-científicas del futuro. Los tres tiempos son consubstanciales y necesarios al ser humano, con respecto al futuro cada cultura y cada uno tiene una percepción diferente. Para unos, los más jóvenes el futuro es básicamente esperanza y oportunidades y lo asumen con optimismo; para los adultos en general, mayores de 50 años y en especial para los viejos, el futuro va dejando de existir progresivamente , y se convierte en memoria, añoranza y nostalgia.
En la cultura contemporánea frente al tema del futuro se han desarrollado básicamente tres posturas:
1. El futuro como utopía, es decir soñar siempre su mundo mejor aunque sea un lugar de ninguna parte.
2. Un lugar de ninguna parte (neverland) es el complejo Peter Pan, queremos seguir siendo niños para siempre y el futuro es la proyección de nuestros sueños de la infancia.
3. El futuro como ilusión y magia.
En los tres casos hay evasión aunque en el primer caso es la razón que proyecta nuestras mejores esperanzas; en los otros dos casos el ser humano se empeña en su minoridad, se niega a ser adulto y termina actuando irracionalmente.
En Venezuela, en la acción política de siempre hay mucho de utopía y voluntarismo, y ello en si mismo no es malo, pero permanece el complejo Peter Pan y la ilusión y la magia, de allí nuestra tendencia a la frustración histórica, los mesías de turno nos prometen el paraíso en la tierra y nos terminan dando este purgatorio que es la realidad real y la cotidianidad empobrecida de la mayoría de nuestros compatriotas para quienes el futuro es básicamente temor y angustia o simple desesperanza.

Me voy del País.com (La Generación de la crisis)

Venezuela en el siglo XX conoció un crecimiento económico espectacular y un desarrollo social envidiable pero a partir de los años 80 se inició una crisis económico-social que no termina. Son 25 años de estancamiento y retroceso económico y un empobrecimiento colectivo generalizado, tanto que el sistema político no tiene otra preocupación que el control social y la permanencia en el poder, para ello tiene dos armas poderosas: el dinero y el miedo. Con el primero compra o anula conciencias, tanto de los humildes con sus necesidades a cuestas; como de los otros sectores que sólo se mueven por codicia u oportunismo.
Con el miedo se logra el resto; desde la clásica represión hasta el terrorismo judicial y la autocensura. En este cuadro ha nacido y crecido toda una generación de venezolanos, los menores de 35 años, los cuales han tenido que soportar unas pruebas, que las generaciones anteriores no conocimos. Los nuestros fueron tiempos fáciles y de oportunidades frente a estos últimos tiempos de dificultades crecientes. De allí mi admiración y respeto a la juventud de hoy, que a pesar de todo no ha renunciado al futuro, y algunos, una minoría, expatriándose.
Cada caso es particular y hay que comprenderlo así y no pueden ser juzgados generacionalmente pero duele que por el fracaso de unos gobernantes y unas elites que se ausentaron psicológicamente del país, estos jóvenes tengan que inventarse un futuro fuera del país. En su mayoría son jóvenes de talento y formación universitaria; el país no ha calibrado todavía la pérdida que esto significa; ojala que la sensatez vuelva a nuestra sociedad y seamos capaces otra vez de ofrecerle a nuestros jóvenes, aquí en Venezuela las oportunidades a las cuales tienen derecho.

El (Des) Orden Mundial Parte I

En este “nuevo (des) orden mundial que caracteriza este comienzo de siglo pareciera ponerse término a la ilusión ilustrada de marchar inexorablemente hacia un mundo cada vez mejor (ley del progreso) porque así lo quería la razón y la propia providencia, convicción hoy fuertemente debilitada por una realidad cada vez más desequilibrada y peligrosa (80% de pobreza, poder nuclear para destruir todo el planeta, deterioro ambiental progresivo, fanatismo e intolerancia).
La humanidad, moralmente, pareciera seguir en las cavernas, indiferente frente al destino colectivo, especialmente el de los menos favorecidos.
El historiador se ve acosado (igual que todos) no tanto por el pasado, sino por el futuro, lo que lo obliga a intentar practicar la historia profética como lo quería Kant, no como un ejercicio vacío de brujos y gitanos sobre la buena fortuna. Dice el filósofo, no una historia “vaticinante, ni adivinatoria, ni política” sino una proyección racional sobre el “progreso constante hacia lo mejor” como lo quiere y exige la providencia y la razón y al mismo tiempo una actitud vigilante y correctiva, frente a los abusos de la razón que son las pesadillas que la propia humanidad produce.
Hay que entender y asumir la naturaleza humana, no en lo que hemos hecho de ella por coacción y represión, sino como un proyecto de libertad, que nace para desarrollarse en valores y cuyo fin de perfectibilidad histórica y trascendencia sobrenatural es irrenunciable.
Dice Kant “los actos violentos de los poderosos disminuirán gradualmente y aumentará la obediencia a las leyes… los actos benéficos serán más frecuentes… habrá menos discordias en los procesos”, todo esto en cada comunidad y en cada pueblo y entre los diversos países entre sí. El filósofo no era ingenuo, sabía lo difícil que era lograr todo esto en cada comunidad y en cada pueblo y entre los diversos países entre sí. Pero igual que Sócrates y Platón que pensaban que racionalmente o razonablemente la vida no podía terminar con la muerte, Kant pensaba que la utopía nunca será lograda, pero los seres humanos tenemos el deber de marchar hacia ella y acercarnos lo más posible al ideal, al modelo.
En el siglo XXI que no nos pase como al enfermo que mientras mejoraba se moría, como, de alguna manera nos pasó en el tan cercano y lejano siglo XX.

El (Des) Orden Mundial Parte II

Somos habitantes del tiempo, lo habitamos y nos habita. El siglo XX fue terrible y sin embargo la esperanza no lo abandonó.
Nunca, tan pocos, habían humillado a tantos; los soñadores de sueños tuvieron como herederos a los creadores de pesadillas; se pretendió prohibir el pensamiento y la imaginación, se nos obligó al horror o a la locura o simplemente, se aniquilaba al diferente o al disidente. Igualmente, los sentimientos eran castigados; había que ser creyente y subordinarse, asumir el grito colectivo y el silencio era subversivo; sub-hombres convertidos en super-hombres, una mezcla extraña de tigres y monos; el hombrecito de gris del Kremlin, el payaso de camisa negra y el histérico de camisa parda, el cruel gran timonel, y decenas de tiranuelos y aspirantes a serlo, en nombre de la utopía, nos negaron la libertad y mancillaron la dignidad de millones de semejantes.
Pero la esperanza no puede ser robada, el siglo atormentado logró preservarla a pesar de todo y en este nuevo siglo, continuamos con las mismas pruebas, los mismos riesgos y la misma esperanza, destino humano ineludible.
En el siglo XX las masas se rebelaron pero terminaron apoyando al asesino de sus semejantes o se dejaron alienar por los vendedores de baratijas. Las masas fueron ruido y furia, y para escapar de la soledad y las carencias, sacrificaron la libertad; el paraíso prometido se convirtió en un puro infierno, pero igualmente en el siglo, la imaginación fue indoblegable, la cultura nos permitió resistir y sobrevivir; eros y thanatos fueron implacables en su lucha, en cada ser humano, en cada rincón del mundo; nunca fuimos más libres y con más posibilidades de libertad que en el siglo XX.
No logramos redimir la injusticia ni la pobreza ni las muchas miserias del hombre, pero allí quizás descansa la posibilidad de seguir soñando y seguir luchando; el siglo XXI se convierte así en una invitación, como siempre, entre el temor y la esperanza.

La historia mítica

El pensamiento humano y la vida social están permanentemente contaminados de mitos y mitologías, es decir, ideas y representaciones irreales y supersticiosas. En el campo histórico-político, escenario donde predomina casi de manera absoluta los intereses y la irracionalidad, el mito tiende a imponerse y prevalecer.
En América Latina, igual que en América del Norte, prevalece un mito de origen, tanto en su versión Católica como Protestante sumamente distorsionador de la realidad. En el Norte se creen la tierra prometida, el paraíso en la tierra; igual que los judíos se creen el pueblo elegido, así se creen los norteamericanos.
Mientras que en la otra América nos hemos creído aquello que somos la utopía, tierras y pueblos destinados por la providencia a encarnar la sociedad perfecta, la república ideal. Esta polarización mitológica entre el pueblo elegido hoy y el pueblo elegido mañana ha creado un antagonismo ideológico y cultural, simbolizado a nivel literario e intelectual por el libro de J. E. Rodo, Ariel, y el Arielismo; es decir la falsa confrontación entre Ariel y Calibán; espíritu y materia. Dialéctica falsa y a- histórica pero que le ha dado provecho político a muchos, entre otros a Fidel Castro quien convertido en paladín de un sentimiento generalizado en Latinoamérica, de anti-yanquismo le ha permitido disfrazar y disimular su larga y brutal autocracia.
Razón tenía Lenín cuando se refería al Izquierdismo como una enfermedad infantil, es decir, una enfermedad propia de una edad pre-lógica y pre-científica.
La Derecha igualmente tonta y negadora de la realidad ha llegado a creer que puede disfrutar de su bienestar sin distribuir y compartir, ni asumir a los pobres. Ni entiende ni quiere ver la pobreza porque son élites ausentes que se empeñan en repúblicas débiles y autoritarias. Derecha e Izquierda en América Latina viven más de mitos que de realidades por eso terminan gobernando líderes populistas y las fuerzas armadas, es decir la realidad del poder que descansa sobre la fuerza y la limosna; el miedo y la complacencia, generando sociedades débiles y cómplices. La historia para que sea progresiva y civilizadora tiene que ser real en términos racionales; los “gringos” subsumieron sus mitos en una ideología imperialista, nosotros en América Latina en una ideología escapista y consoladora sin asumir nuestras realidades y por consiguiente nuestras responsabilidades.

El delirante (según Kant)

El delirante vive en el delirio (y por ende niega la razón y la realidad). El delirio es un pensamiento corrompido, inerte, vacío, confuso, una debilidad mental, como la del ignorante que cree saberlo todo. En China, es maoísta; en Egipto, nasserista; en Argentina, peronista; en México, zapatista; en Cuba, guevarista y fidelista. “De este modo su pensamiento gira en el vacío, se vuelve fantasioso y se pierde a sí mismo y su afectividad deriva hacia una masa desbordante de emociones, estados apasionados, desabrimiento y odios melancólicos o bien exaltaciones fervorosas y entusiasmos recurrentes; en una palabra también lo que se denomina “fanatismo”, otro nombre de la “Schwärmerei” (C. Correas). Son seres que no superan el estadio infantil y prisioneros de su propio pasado son incapaces de asumir el presente y el futuro por si mismos y entonces lo hacen desde el pasado, nacen, viven y actúan, como viejos. Contemporáneos del pasado, terminan prisioneros del mismo.
Profundizando en el retrato del delirante, este es “inmaduro…grosero… y bárbaro, carece del valor social de la cultura” entendida esta no como un saber sino como autoconciencia en el sentido de la razón y la libertad.
El delirante cultiva su irracionalidad y es nefasto para sus pueblos, si logra acceder a algún grado de poder.
Hitler era claramente un delirante; igual Stalin y Fidel, entre otros muchos. Sus pueblos han pagado caro su preeminencia, el sacrificio de la razón y la libertad fue casi absoluto.
“Por esto los mandatos que el delirante recibe de su oráculo interior son intimidantes e imperativos”. (C.C). Se asume siempre como el líder único (predestinado y ungido); Fueres, Duce, Gran Timonal, caudillo por la gracia de Dios, etc.
“De aquí la tensión aguda y a veces irritada del delirante por su imagen, pues para él se trata de revertir hacia su interior ese ser para otro, esa exterioridad de solidez, permanencia e impermeabilidad con la que espera doblegar e imponerse al prójimo, desde este punto de vista el delirante es homogéneo con la llamada personalidad autoritaria, en la medida en que en el terreno teórico induce a los demás a que le hagan aparecer las cosas no del modo como estas son, sino del modo como concuerdan con las fantasías del delirante” (C.C.).
El delirio se opone a la razón y la libertad, es una pura negatividad y una permanente prohibición.
En Cuba sólo es libre Castro, extraviado en su delirio de una revolución que sólo existe en su mente de líder único e iluminado. Cuando los cubanos despierten de su pesadilla se encontrarán, como los alemanes en su momento, con un país humillado y detenido, como la Unión Soviética después de Stalin, irremediablemente prisionera de si misma y el terrible “Gulag”.

"SAPERE AUDE"

Kant, quizás el pensador que más entendió y ayudó a definir la modernidad resumió en esta frase “Sapere Aude” todo su pensamiento y que traduce: usa la razón, atrévete a pensar, asúmete adulto, libre, responsable. “Pensar por sí mismo significa buscar la suprema piedra de toque de la verdad en sí mismo (esto es, en la propia razón) la máxima de pensar siempre por sí mismo es la ilustración”…”Pero ilustrar a una época (o a un país) es muy largo y penoso, pues se encuentran muchos obstáculos externos que en parte pueden prohibir ese tipo de educación y en parte dificultarla”.
La razón debe aprender a orientarse de manera lógica (sentido común, sana razón o simple entendimiento humano), con los sentidos, ubicarse en lo posible, en lo real y en lo objetivo; hacer inteligible el caos, a partir de una relación con el entorno (personas, cosas, acontecimientos) racional y objetiva.
La consciencia racional, como aspiración al saber, comienza siendo mera opinión, una hipótesis de verdad demasiado subjetiva todavía por consiguiente insatisfactoria e insuficiente, por definición, aunque hay opiniones que pueden ser asumidas como creencias racionales, por su aceptación general y por su posibilidad cierta de demostración, por ejemplo, Paris es la capital de Francia, afirmación absolutamente cierta, verdadera en sí misma y no mera opinión.
La razón necesita de la libertad, de lo contrario, no podría desplegarse, desarrollarse, igual que la moral que exige la libertad de elección y por consiguiente la responsabilidad.
Pensar racionalmente es asumir la libertad de entender y comunicar, más allá de cualquier coacción interna o externa, desterrar la intolerancia de cualquier tipo (nuestra malsana tendencia a juzgar todo y a todos, signo inequívoco de irracionalidad, termina Kant con esta exhortación: “¡Amigos del género humano y de lo que es más sagrado en este género! Ya se trata de hechos, ya se trata de fundamentos racionales: admitid lo que os parezca más auténtico luego de un examen cuidadoso y sincero. Pero no neguéis a la razón lo que hace de ella el bien supremo sobre la Tierra, a saber, el privilegio de ser la última piedra de toque de la verdad. Si no indignos de esa libertad, seguramente la perderéis”.

El miedo como política

“Al que vive temiendo nunca le tendré por libre”
Horacio
Como seres sociales y políticos (no hay nada mas tonto y cómodo que llamarse a-político) somos protagonistas y víctimas de nuestra propia vida, marcada de manera profunda e inevitable por las políticas públicas en curso. En nuestro país la política es altamente desestabilizadora por el estilo presidencial y gubernamental de amenazar y amedrentar a los disidentes y opositores (y con persecución y castigo real a veces) pero también hacia la población en general cuando implanta políticas arbitrarias, improvisadas y algunas de dudosa legalidad.
La amenaza a la propiedad es una de ellas; el manejo ventajista del presupuesto y de los poderes públicos; a ello se agrega la anomia social existente y en desarrollo que tiene que ver con la anarquía imperante; la inseguridad creciente y el combate perdido contra la pobreza, que va en aumento, afectando de manera diversa pero no menos dramática a los sectores populares y a las clases medias que están viviendo uno de los peores momentos, huérfanos políticos y confrontando crecientes dificultades.
El miedo (ambiente propicio a las dictaduras y al fascismo) tiende a gobernar nuestras vidas; por la delincuencia creciente e impune y por las dificultades económicas objetivas que hacen insuficiente el salario y el ingreso familiar.
El venezolano promedio está asustado mientras el régimen se maneja de espaldas a la mayoría silenciosa, y la consigna generalizada es “manos arriba”, es la ley o la delincuencia en confusión peligrosa.
En un excelente artículo “Democracia sin miedo” (El Nacional; 17-10-05), Monseñor Ovidio Pérez Morales, dice: “Parafraseando una frase de Sir Winston Churchill: una democracia es un régimen en el cual el ciudadano no teme que llamen a su puerta a hora temprana, porque supone que es el lechero. Ni teme tampoco que el vecino conozca la propia tendencia ideológica o partidista. Ni salir a la calle en una manifestación. Ni declarar a los medios de comunicación social sus opiniones. Ni que le quiten el empleo o le retiren un contrato por estar en una “lista”… y termina Monseñor el artículo, con una cita de Epicteto, que es toda una filosofía a asumir por el venezolano asustado o atemorizado de hoy: “No hay que tener miedo de la pobreza ni del destierro, ni de la cárcel, ni de la muerte. De lo que hay que tener miedo es del propio miedo”.

"Secuestro Express"

Película de buena factura e indudable éxito taquillero pero con un mensaje desolador que recuerda el infierno de Dante con aquello de que los seres humanos abandonemos toda esperanza.
Es una visión del país simplista y maniquea, no necesariamente falsa. La sociedad reducida a un reduccionismo dualista: ricos y pobres y altamente enferma y contaminada. El malandraje (jerga, gestualidad, conducta) termina justificándose frente al rico que ostenta su riqueza y a las instituciones corrompidas. La película intenta una crítica política al régimen (imágenes de los pistoleros de puente llaguno; voz vociferante del caudillo; los diferentes uniformes en escena, cadete, guardia y policía con conductas reprobables) y también intenta reflejar una ciudad, Caracas y una sociedad perturbada, amenazada, llena de miedo y sin salida aparente. Sociedad atrapada y sin esperanza como para huir de ella o integrarse a ella desde la violencia. Todos los personajes participan de la degradación general, consumo de drogas, mercantilización de las relaciones personales, deslealtad y falta de solidaridad. La vida humana, en la película aparece deshumanizada y cosificada, por ninguna parte aparece la libertad y la dignidad y los valores de los seres humanos, sólo miedo, venganzas, resentimientos y complejos, es decir, la violencia irracional y sin sentido como si el mal, individual y colectivo fuera la identidad única de unos personaje y de un colectivo. El infierno existe, pero también el purgatorio y el paraíso y quiero seguir pensando que en Venezuela la mayoría sigue trabajando y luchando por un país mejor.

Países frágiles

Así se califican en los medios internacionales aquellos países con una débil institucionalidad, gobiernos precarios y poco representativos, economías comprometidas y sociedades anómicas, es decir, invertebradas, empobrecidas y profundamente desmoralizadas y divididas.
La lista de 40 países la encabeza Costa de Marfil y la cierra Perú e incluye en este orden: República Democrática del Congo, Sudán, Irak, Somalia, Sierra Leona, Chad, Yemen, Liberia, Haití, Afganistán, Ruanda, Corea del Norte, Colombia, Zimbawue, Guinea, Bangladesh, Burundi, República Dominicana, América Central, Bosnia/Herzegovina, Venezuela, Uzbekistán, Kenia, Bhután, Uganda, Laos, Siria, Etiopía, Guatemala, Tanzania, Guinea Ecuatorial, Pakistán, Nepal, Paraguay, Líbano, Egipto, Ucrania. Como se ve una lista heterogénea y diversa pero que se homogeniza en los criterios para hacer la clasificación, aunque no todos los criterios son aplicables a todos los países nombrados ni en la misma proporción.
El viejo concepto de Tercer Mundo o Subdesarrollado entró en desuso por ser demasiado generalizado, actualmente se intenta ser más específico y preciso en la caracterización de estos países de frágil institucionalidad.
La caracterización es la siguiente: presiones demográficas, refugiados y desplazados; reclamos colectivos, fuga humana, desarrollo desigual, declive económico, desintegración del Estado y servicios públicos, derechos humanos, precarios organismos de seguridad, facciones, intervención extranjera.
Estos criterios de análisis, en sí mismos son complejos y dinámicos, es decir, que son históricos, pueden aparecer y desaparecer con el tiempo, lo que significa que perfectamente una sociedad puede revertir las características negativas de debilidad pero igualmente profundizar y prolongar la crisis.
Venezuela por ejemplo no tiene un problema de presión demográfica ni de intervención extranjera, pero si un evidente declive económico (a pesar de los altos ingresos petroleros), una fuga de recursos humanos, altamente peligroso para nuestro futuro; una demanda social insatisfecha, un desarrollo desigual, asumiendo como modelo el pasado como futuro, una creciente deslegitimación del estado a partir de un fracaso estructural en derechos humanos (basta ver nuestras cárceles y la consolidación de la pobreza) otro objetivo del régimen es mantener dividido el país, la sociedad invertebrada y los organismos de seguridad y de justicia, como instrumentos al servicio de la hegemonía autocrática que se nos quiere imponer.Los países, como los seres humanos, también fracasan y durante mucho tiempo la crisis, en sus diversas manifestaciones los acosan, limitan y caracterizan; pero igual que en los seres humanos, el éxito o el fracaso termina dependiendo de nosotros

La Utopía Norteamericana (El destino manifiesto)

Un mito puede ser una explicación verosímil; una creencia compartida e inclusive puede llegar a ser una fuerza histórica fundamental en términos culturales, ideológicos y políticos así ha sido en los Estados Unidos con los mitos fundacionales del Oeste. Según J. L Borges este es un mito literario que nació en el Este, concretamente en Nueva Inglaterra, pero su procedencia es Europa y tiene que ver con la primitiva visión protestante de América (Mircea Eliade). El mesianismo y el milenarismo son presencias permanentes en la tradición judeo-cristiana y en los albores del Mundo Moderno, y precedidos por los miedos medievales del fin del milenio, se repotencian con la Reforma protestante y su paso al nuevo continente descubierto: América, Colón sin lugar a dudas pensó que habría llegado a tierras cercanas a lo que habría sido el paraíso terrenal “Dios me ha hecho mensajero del nuevo cielo y de la nueva tierra de la que habló en el Apocalipsis de San Juan después de haber hablado de ellos por boca de Isaías: y Él me mostró el lugar donde encontrarlos”. Igual pensaban los fundamentalistas protestantes predestinados a recuperar el Paraíso terrenal hacia el oeste, creencia compartida por muchos, que convirtió la marcha hacia el Oeste como un nuevo Éxodo; a California en un Edén y como prueba irrefutable la ocupación de UTAH por los mormones, con todas sus creencias mesiánicas.
En la historiografía norteamericana, el tema de la frontera se convierte en el motor ideológico del expansionismo y del imperialismo; conquistado el oeste había que conquistar el Mundo, hasta el espacio cósmico entra en esta dinámica expansionista y así el presidente Kennedy podrá anunciar el programa de la conquista del espacio como la Nueva Frontera y de allí la convicción de que Dios es norteamericano y su territorio es el nuevo Edén, emblemáticamente uno de sus grandes escritores: John Steinbeck, titulaba una de sus principales novelas “Al Este del Paraíso”, llevada al cine por Elia Kazan y que consagró al novel actor James Dean.
América para millones de emigrantes “era la tierra en la que poder renacer”. El norteamericano promedio, aun hoy sigue aferrado a este mito de predestinación, amenazante y peligroso para el resto del mundo.

Notas Políticas

I
Parlamentarias

¿Después del 4 de Diciembre hacia dónde vamos?
Evidentemente que no tengo la respuesta apenas una opinión o punto de vista; de acuerdo a la teoría democrática no vamos bien, a nadie le conviene un parlamento monocolor, gobiernero y subordinado, evidentemente deslegitimizado y poco representativo; así las cosas la democracia se menoscaba, aunque como dice Simón Alberto Consalvi, de pronto desde hace tiempo dejamos de tener una Asamblea Nacional, autónoma, independiente, contralora del poder ejecutivo y que legisle para todos los venezolanos tal como lo manda la constitución. Peligrosamente nos acercamos al hecho cierto de un régimen de partido único; siendo benignos estaríamos hablando de una democracia tutelada y cojitranca.
Si nuestro sistema político tuviera capacidad de reflexión y rectificación y un verdadero compromiso democrático; desde hace mucho deberíamos haber cambiado al CNE, por uno confiable para todos los sectores y definitivamente hay que aprender a votar sin la custodia y el tutelaje del plan república. El voto es un derecho personal y un instrumento básico de la civilidad; si somos ciudadanos tenemos que asumirnos como tales, desde nuestra propia libertad responsable y nuestra dignidad como adultos, que ningún uniforme puede menoscabar; decía Simón Rodríguez “sin repúblicos no hay República”. En este proceso del 4D Chávez sufre su primera derrota política desde 1999, la oposición lo obligó a jugar a la defensiva, primera vez en estos seis (6) años que la agenda política no la impone Chávez.

II
Elecciones

Desde noviembre del 2005 a diciembre del 2006 en América Latina se van a realizar once (11) procesos electorales, incluido el proceso electoral presidencial venezolano, y de dos países tan importantes como México y Brasil, además del de Colombia, Ecuador, Bolivia, Perú y Chile, un año preñado de historia y por consiguiente de acontecimientos, algunos de ellos quizás imprevistos.
III
Geopolítica
La geopolítica es una realidad altamente explosiva, en ella se juegan el poder y los intereses de las naciones involucradas. Chile y México, sellan una alianza importante; Brasil juega su propio juego y utiliza el Mercosur al respecto; Venezuela y Cuba tienen su propia estrategia y el “imperio” sin lugar a dudas está implicado en todos estos acontecimientos y tratando de orientarlos y ordenarlos en su propio interés, es la historia que se repite siempre; cambian los actores y los escenarios pero siempre es lo mismo, un juego peligroso de poder y negocios.


Agenda Política 2006

De no ocurrir algo imprevisto o imponderable el 2006 está marcado por la elección presidencial. Chávez ya anunció su candidatura para la reelección y su objetivo electoral de lograrlo con diez millones de votos sobre un universo de electores de 15 millones aproximadamente. En la oposición las cosas no están tan claras, aunque se está de acuerdo en la necesidad de un candidato único si de verdad se quiere abrir una posibilidad de victoria.
Después del 4 de diciembre y la abrumadora abstención espontánea de casi un 80% del electorado una cosa quedó en claro; con el actual CNE la gente no va a volver a votar, de allí que está en el interés del país, del gobierno y de la oposición nombrar un nuevo CNE confiable y verdadero arbitro electoral, con reglas claras y con el cumplimiento estricto, de la ley; si esto no se logra el fracaso del sistema electoral está garantizado, abriendo espacios de riesgos e incertidumbres de consecuencias peligrosas e impredecibles para el sistema político y la democracia.
El otro problema es la candidatura única de oposición, por los momentos nos e me ocurre nada mejor que la formalización de las precandidaturas y que salgan a la calle a convencer a la gente y entre Abril y Junio que estas decidan cuál va a ser su abanderado, habría que discutir la metodología más adecuada, democrática y transparente, que no excluye ni las encuestas serias ni la consulta electoral y el compromiso firme de apoyar todos al que resulte favorecido. El gran elector debe ser cada ciudadano.
La campaña debe ser programática y de gran respeto a las personas e ideas del adversario.
Chávez es derrotable, como quedó demostrado el 4D aunque no sea fácil derrotarlo, por las ventajas que da el poder y por ser un candidato sin mucho escrúpulos para utilizar cualquier posibilidad de ventaja. La mayor debilidad del Presidente es que como gobernante ha fracasado, casi 8 años en el poder Venezuela no está mejor que antes. El discurso está gastado y ha perdido credibilidad; su gestión ha incrementado la corrupción y la pobreza y ha casi agotado su capital político; cada día es percibido más como pasado y más de lo mismo, su artificial y artificiosa V República ha repetido todos los males de la IV y ya la mayoría percibe o intuye que Chávez es otro intento fallido más; otra frustración mas de las mayorías mas necesitadas; las misiones, ineficientemente implementadas se han convertido en un “boomerang” igual que el lenguaje violento, ofensivo y altanero se le ha devuelto al presidente y se ha quedado sin interlocutores, sin oyentes; “cadenas” abusivas y maratónicas intervenciones públicas, han terminado por cansar y tienden a ser rechazadas por la mayoría, inclusive en sectores que en algún momento simpatizaban con Chávez. El 4D demostró que el presidente perdió la “magia” hoy es un candidato en apuros buscando desesperadamente 10 millones de votos.
Si la oposición deja de ser la mayor aliada que tiene Chávez, con sus errores, torpezas y miopía de los últimos años y se vuelve a conectar con la gente y con el sentimiento mayoritario que quiere democracia y prosperidad, la oposición pudiera ganar en Diciembre del 2006.






La Sociedad al Poder

Esta frase ha sido utilizada por un partido político italiano en las recientes elecciones realizadas allí. Es una frase afortunada y resume todo un programa político posible para la democracia deseable en el siglo XXI que recién comienza. El poder, esa categoría tan difusa y tan compleja; encarnada en el Estado y en el Gobierno, ha sido expresión de las ansias de poder de individuos y grupos con la sociedad de espectadora o víctima.
En las monarquías absolutas, estado y gobierno, eran el botín de las aristocracias; en la República, eran los objetivos de las oligarquías y de las élites; el llamado pueblo era siempre espectador y eventual excluido. En la medida que el modelo democrático se desarrolla, el ciudadano elector cada vez se involucra más y la sociedad civil pasa a ser una realidad política crecientemente importante; lo que no obsta para que aventureros y grupos de intereses y de poder sigan asaltando el gobierno y el estado; en el sistema capitalista tiende a prevalecer la plutocracia y en los llamados países socialistas y subdesarrollados; partidos únicos, las fuerzas armadas y una “nomenclatura” tecnopolítica-burocrática-militar.
Toda esta evolución ha permitido crear sistemas políticos diversos y diversificados y de allí que han surgido denominaciones mediáticas desafiantes como: Estados delincuentes; gobiernos forajidos; mafias gubernamentales; populistas autoritarios; como sea, el problema de fondo siempre es el mismo como controlar el poder. En la antigua Grecia se hablaba de Democracia y Demarquía, es decir gobierno del pueblo con control del pueblo; lo cual sigue siendo una prioridad política en la democracia contemporánea.
El pueblo, es decir, la gente, en la sociedad moderna sigue siendo mayoritariamente un espectador pasivo, manipulado, alienado o simplemente excluido.