viernes, 25 de agosto de 2023

Viaje a Caracas

 



Para mis hijos: Marco Adriano,
Diego Enmanuel y Juan Pablo,
caraqueños honorarios.


Creo haber conocido y disfrutado Caracas lo suficiente para hablar de ella con simpatía y cercanía.

Desde la década del 50 del siglo pasado la he visto crecer hasta hoy. También he leído sobre ella, desde los cronistas y los viajeros ilustrados que la visitaron en diversas épocas; en fin, creo haber legitimado mi interés en la ciudad y mi amistad a pesar de ser maracaibero y zuliano que, como es sabido, siempre ha "competido" con Caracas como "Maracaibo la segunda ciudad más importante".


Maracaibo siempre mira a Caracas, mientras esta siempre ha ignorado a Maracaibo y sus gobiernos ferozmente centralistas, en particular el godo Antonio Guzman Blanco, con su despectiva frase de que "aquello es apenas una playa de pescadores" y la infame creación del estado Falcón-Zulia.


Pero vamos a mi reciente viaje a Caracas, después de mucho tiempo sin ir y para constatar lo que muchos me comentaban: "aquello es otro país", y lo he constatado, una ciudad laberíntica, la ciudad moderna siempre lo fue y lo es, pero ordenada, limpia, sin basura, agua y electricidad, sin racionamientos, la pobreza encaramada en los cerros, pero en el valle se vive como si no existiera.
La prosperidad es visible, dada la concentración de la riqueza en la capital, tanto a nivel gubernamental como privado. El gobierno pareciera que sólo existe para esta ciudad. El resto del país, la provincia, el país profundo, destruido, abandonado y el Zulia y Maracaibo totalmente olvidado por el gobierno central.


Mis paisanos zulianos saben de lo que estoy hablando, porque lo padecemos día a día.
A Caracas se llega por autopista, viajé por tierra, de Maracaibo se sale del puente y una vía bombardeada, hasta Carora con casi 30 puntos de control, alcabalas y "policías acostados".
Desde Carora, Yaracuy, Carabobo, todo mejora en materia vial, incluida la disponibilidad de gasolina.
Con excepción de las grandes barriadas populares, que presumo que es la otra Caracas más parecida al resto del país, hice un recorrido urbano bastante completo y la capital luce bien, lamentablemente el resto del país no puede mirarse en el espejo capitalino.



Regresando del viaje (De Caracas para Maracaibo), también por tierra. En la capital hay gasolina y tampoco faltó el agua y la electricidad. Al salir de la ciudad, que el régimen "cuida", desapareció la gasolina, en la vía nada, en Barquisimeto nada, y en la Lara-Zulia nada. Solo las kilomeéricas colas.



El país es todo el territorio nacional y es de elemental justicia atender todo el interior como a la capital. El centralismo es tan antiguo como la propia República quizás parte de la responsabilidad es de los propios interioranos que no nos hacemos respetar. Lo irónico de todo esto es que desde la primera Constitución nos declaramos República Federal y siempre se ha pensado en la necesidad de la descentralización pero sigue el centralismo y presidencialismo que por cierto se reproduce en los propios partidos políticos e instituciones.


miércoles, 16 de agosto de 2023

Ucrania – Taiwán: ¿Guerra mundial en puerta?

 

Todo es posible, no sería la primera vez que la humanidad decidiera suicidarse, pero en el corto y mediano plazo no veo probable una confrontación directa entre China y los Estados Unidos por la sencilla razón que por ahora y en las próximas dos décadas los Estados Unidos pudieran perder su primacía de potencia mundial, además, en los escenarios políticos actuales norteamericanos da la impresión de no existir una voluntad política de una confrontación definitiva, nivel nuclear, ni con China, ni con Rusia, ni con ninguna otra potencia, al contrario, mi percepción es el desarrollo de algo parecido a la Guerra Fría en el siglo pasado, que terminó siendo lo que se llamó la coexistencia pacífica o equilibrio del terror.

Una guerra nuclear general nadie la gana y toda la humanidad pierde.

Lo que se visualiza es el desarrollo de un nuevo orden mundial con una primacía de los Estados Unidos y el desafío chino en desarrollo, tanto en el campo económico como en el tecnocientífico y militar.

El mundo bipolar del siglo XX termina con el colapso de la Unión Soviética en 1990, y después de un breve periodo hegemónico norteamericano que Francis Fukuyama identificó como el fin de la historia, se pasó rápidamente a un mundo multipolar de viejas y nuevas potencias, en particular, por la existencia de los países con poder nuclear y aspirantes a tenerlo.

La geopolítica mundial o lo que tradicionalmente se ha llamado las relaciones internacionales, siempre está en movimiento y en función de ello en la actual coyuntura de acomodos y reacomodos se están redefiniendo las relaciones globales en todo sentido, a partir de realidades regionales y nacionales.

El futuro va a estar marcado, como siempre lo ha sido en el pasado, por este juego de tronos en donde la economía, la tecnociencia y el poder militar hacen la diferencia.

Si el siglo XX fue el siglo del fin de las utopías, el siglo XXI se nos esta presentando con escenarios y perspectivas cada vez más distópicas.

viernes, 11 de agosto de 2023

UNA FAMILIA VENEZOLANA


 

 

Como toda familia venezolana, parte de ella sigue aquí y otra emigró, las causas generales son conocidas y las personales son diversas y privadas. El hecho es que nos hemos convertido en una familia globalizada. El internet nos permite estar en comunicación permanente y se alivia la distancia y cada tanto tiempo compartimos aquí en Maracaibo y en el lugar de residencia de cada uno con sus respectivas familias.

Al final lo que importa es que estén bien. En este 2023 he sido afortunado porque han podido venir a Maracaibo casi todos. El reencuentro con la ciudad y el país es una experiencia interesante. Cada uno viene con su perspectiva particular de estos tiempos difíciles. Todos comparten el profundo arraigo a nuestra tierra y han transmitido a hijas e hijos. Me encantan mis 16 nietas y nietos, algunas nacidas en otro país, con su orgullo identitario venezolano. En la foto mi hijo Diego, su esposa Laura, ambos egresados de LUZ y sus dos hijos, Santiago y Matías que recientemente nos visitaron.
El avión es todo un símbolo, todos o casi todos hemos terminado en "tránsito" a alguna parte. Antes eramos turistas, ahora somos o podemos llegar a ser emigrantes.
Un cambio cultural total. Casi ocho millones en diáspora es mucha gente, un 25% de nuestra población. Ni en la guerra de independencia, ni en la Guerra Federal ni en nuestras endémicas guerras civiles del siglo 19 el país había sufrido un impacto tan dramático de tipo demográfico y social.

Hoy el venezolano siendo él mismo es otro. El país es otro y el mundo también, no es queja sino constatación de una realidad más compleja y dinámica innegable.
El drama es que el país sigue mal gobernado y desarreglado, con una sociedad confundida y de debilitada esperanza, una economía perversamente destruida y una solución política democrática que está tardando demasiado en llegar y una juventud que se ve obligada a ver el futuro en otro país. Nos hemos convertido en un país de "adioses" con toda su carga de dolor de ausencias y seguras nostalgias y melancolías y la inevitable cuota de soledad del que se queda y del que parte. No uso el adiós para despedirme, sino el voluntarioso hasta luego.

sábado, 15 de julio de 2023

La vía electoral

 

La mayoría creemos en ella, por convicción democrática, porque es la vía constitucional, legal y civilizada. Porque es la que más conviene al país Un país que necesita reconstruirse y reconciliarse y de alguna manera, perdón y olvido sin menoscabo de la justicia.


Desde la oposición la vía de las primarias, con todos sus riesgos, es una prueba de la vocación democrática de los participantes y el deseo de darle su valor al voto, como la vía legal y legitima que tiene la soberanía popular de participar, expresarse y representarse. Tiene que ser un compromiso firme de los grupos y partidos políticos participantes en las primarias de apoyo leal y firme al ganador o ganadora de las mismas. Después vendrá el programa político de gobierno concertado y en donde las expectativas populares sean oídas, así como las urgencias nacionales y que las propuestas de solución a los muchos y complejos problemas que nos acompañan y padecemos sean atendidos desde la razón política y económica y tecno-científica-profesional y se evite a toda costa demagogias y populismos

que dan votos en el corto plazo, pero crean desengaño, desilusión y desesperanza en la población,campo propicio para la muerte de la democracia y prevalencia de dictaduras y tiranías futuras.


En paralelo la oposición debe plantearse el problema de la gobernabilidad que exige acuerdos plurales e inclusivos, sin sectarismos ni exclusiones desestabilizadoras; Fuerzas armadas y policiales son necesarias para la gobernabilidad, pero como institución sometida a la Constitución y leyes respectivas y con total subordinación a las autoridades civiles. Igual con la nueva oposición, previsiblemente de darse el cambio de gobierno y alternancia democrática, las fuerzas representadas hoy en el régimen del PSUV que sí asumen una conducta política democrática, deben ser toleradas y respetadas como parte importante del sistema político. Este es o debería ser el escenario político ideal pero para ello falta que la realidad en curso lo haga posible y ello es responsabilidad primordial del régimen y por lo que se ve no hay voluntad política de ceder el poder y el gobierno. La sola frase "no volverán" es elocuente o peor aún la amenaza repetida, de que no se irán ni por las buenas ni por las malas, me gustaría creer que es una frase radical para atemorizar a los adversarios y complacer a los radicales de ambos bandos, que los hay y que preferirían caminos tradicionales de violencia y golpes de Estado. Si esta larga crisis se resuelve por vía democrática seria la primera vez en nuestra historia que "la solución civil" prevalecería sobre "la solución militar"; un avance político y civilizatorio fundamental. Lamentablemente las señales del régimen no son tranquilizadoras y parecen apuntar más en la dirección de la confrontación y el uso de los diversos poderes que controlan para entorpecer y sabotear un proceso que debería ser de rivalidad democrática sometido a leyes y reglamentos respectivos y no a la arbitrariedad del gobernante y sus servidores. La otra señal que preocupa y debería ocupar a la dirigencia opositora es el "camino" de las inhabilitaciones o como se ha dado en llamar, el camino de Ortega para imponer la dictadura sin disimulo ni máscaras en Nicaragua.


Esta importante coyuntura política-electoral 2023-2024 debería permitir de manera pacífica y democrática, la posibilidad de una alternancia en el poder y el gobierno, compitiendo en un proceso electoral legal y transparente y con ello abrir la puerta de las "soluciones" a nuestros muchos problemas que nos agobian a la mayoría. Soluciones las hay, unas en el corto plazo y otras en el mediano-largo plazo, pero sin el cambio de gobierno y políticas no veo solución alguna sino un horizonte macabro, de autoritarismo creciente y todo igual, empeorando.