lunes, 4 de febrero de 2019

Épica Civil


Allí estuvimos y estamos, tenemos 20 años en calles y plazas de Venezuela y el mundo, junto a millones de compatriotas, desarrollando el FORO DEMOCRÁTICO. Una voluntad inquebrantable de un mejor país, vencer la barbarie, recuperar la democracia y sus instituciones. Un país en libertad y una sociedad en desarrollo y progreso. En convivencia y pacífico. Nuestra meta es el siglo 21 y sus desafíos, desde la sociedad del conocimiento. Que cada venezolano tenga las mismas oportunidades y su éxito sea el resultado de su educación y preparación, de su talento y esfuerzo. Un país solidario, plural y abierto al mundo, de propietarios y emprendedores. Nos convoca el futuro, a reconocernos y reconstruir esta hermosa patria. Cada uno vale por si mismo y entre todos velaremos por todos. Sin caudillos, usurpadores del poder y sin camarillas, que se apropian y benefician de los recursos públicos. Sin mesianismos engañosos y manipuladores. Sin populismos de limosnas y mendigos. Abrirnos al futuro desde la libertad-responsable y el estudio y el pensamiento creador. Superar nuestra orfandad psíquica, que sólo nutre el rencor y el odio y crear una nueva consciencia histórica que nos permita superar la minoridad histórica de prisioneros del pasado con su anacrónico culto necrofílico de "héroes y tumbas". Todos podemos y debemos ser protagonistas de nuestra propia historia, personal y colectiva. La identidad es un ir-siendo, afirmativo, positivo. Merecer el maravilloso país que tenemos, pero no como fantasía e ilusión, sino haciéndolo, como oportunidad y desafío, desde la cultura y el esfuerzo. Se inicia un nuevo ciclo democrático auspicioso, pero hay que evitar los errores del pasado. Patria es pasado y presente, pero su verdadero tiempo es el futuro y a nosotros nos toca aprender a ser "contemporáneos del futuro". Los peores tiempos podemos convertirlos en los mejores tiempos.

viernes, 1 de febrero de 2019

Lecciones de la Historia


Nadie puede racionalmente anticipar "hechos y acontecimientos" de allí que el conocimiento y la comprensión histórica es retrospectiva o a posteriori (es como un espejo retrovisor en donde casi siempre ponemos nuestra imagen y manera de pensar). El ser humano es imprevisible en sus acciones y reacciones, de allí el "papel" de la libertad, el azar, el destino y la "NECESIDAD". Todo viene al caso con lo que está sucediendo en Venezuela. Hace un mes GUAIDÓ no existía políticamente, era uno más de los diputados jóvenes de oposición, el azar o el destino lo ubicó en la presidencia del Parlamento, gracias a un convencional pacto político y las circunstancias y la NECESIDAD le otorgó el vital papel protagónico de liderizar la oposición y la transición a la DEMOCRACIA. Aprovechemos esta severa crisis de 20 años para el aprendizaje como pueblo, nada de mesianismos ni providencialismos, aterricemos en la realidad con la inteligencia necesaria para reconstruirnos como país desde el esfuerzo y el talento, sin rencores ni odios y aprendamos a mirar hacia adelante con consciencia colectiva de libertad, democracia y prosperidad, con un Estado de Derecho y respeto absoluto de los Derechos Humanos, en un mundo globalizado, cuyo norte debe ser la convivencia humana y la paz.

Un nuevo ciclo histórico


Un nuevo ciclo histórico está por comenzar, confío que sea democrático y de reconciliación y reconstrucción nacional. La"revolución-reaccionaria" (1992-4F/1998-2018) destruyó una economía y desarticuló una sociedad que con altibajos en el siglo XX y con la palanca de la economía petrolera se había convertido en un referente de progreso y democracia a nivel latinoamericano. Hoy sabemos por dura y trágica experiencia de 20 años que la única revolución tolerable es la de la DEMOCRACIA y su institucionalidad y la vigencia absoluta de los DERECHOS HUMANOS. Terminada la tiranía, el país tiene que ser convocado a la convivencia de una sociedad abierta y pluralista, de una economía productiva sustentada en la educación,el talento,la probidad y el esfuerzo. Una República de ciudadanos e instituciones, cuyo grado de libertad está en relación directa con la responsabilidad exigible. Un joven dirigente, en nombre de la legitima voluntad popular, expresada en el 2015, a través de la ASAMBLEA NACIONAL le ha tocado, por azar o destino, simbolizar la transición y para ello su mejor acompañamiento es la NACIÓN del talento para atender bien a la NACIÓN de los necesitados y las necesidades. Es la hora del realismo político; de la gobernabilidad inteligente; de la tecno/política y sobre todo de la honradez y la superación cierta del mesianismo/populista y la arrogancia sectaria e ideológica y el fin de la impunidad. Venezuela abierta al mundo, democrática y prospera. Un nuevo ciclo comienza y no podemos equivocarnos, si aprendemos a ser "contemporáneos del futuro".

El camino de Buda


El MISTERIO acompaña la condición humana y ello da lugar a la búsqueda de lo SAGRADO como explicación posible, no otra cosa son las creencias y religiones. Sentido, origen y fin de la vida y el gran misterio de la muerte. Usualmente lo religioso se vive como inercia y costumbre,especialmente en la época moderna y pos-moderna: secularizada, relativista y hedonista, con un inmenso YO-NARCISISTA que ha asumido la "muerte de Dios" y el "silencio de Dios" como un ateísmo real que no excluye una religiosidad de culto y ritual. La humanidad actual tiene diversos estadios de desarrollo social, en la cultura urbana proliferan creencias de todo tipo y la superstición sigue muy presente en todo el mundo. Al final, cada individuo,asume el misterio y lo religioso desde su identidad cultural y contexto socio-histórico pero la prueba existencial definitiva es cuando empezamos a transitar el CAMINO DEL BUDA: vejez/enfermedad y muerte.