lunes, 14 de agosto de 2006

La cobardía como género literario

Todos tenemos derecho a escribir y expresarnos; evidentemente el talento es otra cosa, es privilegio de una minoría afortunada. Lo que quiero significar en el gremio de los escritores es que no todos son creadores y que los hay buenos y menos buenos, como en todos los oficios y que no toda la obra de un escritor mantiene el mismo nivel de calidad, pero lo que es obligación para todos es la integridad moral e intelectual. No se puede ni debe escribir para complacer, para ganar dinero, premios y éxito; ni escamotear ni ocultar la verdad. El verdadero escritor grita su agonía y su verdad en cada letra, en cada palabra; escribe con sangre, como lo quería Nietzsche y es que el escritor tiene una responsabilidad social con sus semejantes, no puede ser ajeno a nada que atente contra la dignidad y la libertad de los seres humanos; inclusive el testimonio más personal y subjetivo, como literatura tiene que ver con los “otros”. El escritor que escribe sin otro propósito que expresarse, está en su derecho, al publicar su trabajo y posibilitar el encuentro con un lector asume una gran responsabilidad moral y social ineludible; de allí que el pueblo sabio cuando alguien dice o escribe naderías, dice que está hablando o escribiendo “paja”.

lunes, 7 de agosto de 2006

La Era fascista

La historia es dinámica y cambiante; cuando todo parece dicho sucede algo inesperado y todo cambia. En la historia de los pueblos; hay épocas mejores y peores; tiempos más fáciles o tiempos mas difíciles; pero ninguno, afortunadamente es eterno; hasta los peores tiempos pasan, por aquello de que no hay mal que dure 100 años.
En América Latina, la dialéctica política del siglo XX se movió fundamentalmente entre democracia y dictadura, reforma o revolución. Comenzando el siglo XXI nuestro subcontinente pareciera moverse hacia la izquierda; lo que en sí mismo no es malo; si pensamos en Chile y Uruguay; pero es otra cosa si pensamos en Cuba y Venezuela, en donde un social-fascismo –populista trata de perpetuarse; en Cuba ya son 47 insoportables años, en Venezuela no sabemos.
El problema no es el discurso sino el costo real de un proyecto político y un programa de gobierno.
Cuánta pobreza y cuánta corrupción se genera y asume y cuántas oportunidades perdidas. Sería interesante unas elecciones verdaderamente libres en Cuba; cuando ello suceda veremos al régimen cubano como lo que es, un tigre de papel, como diría Mao Tse Tsung; un régimen a punto de colapso y como le pasó a la extinta Unión Soviética su caída va a ser breve y estrepitosa y es que la ficción en la historia termina por desaparecer frente a la terquedad realista de los hechos.

jueves, 3 de agosto de 2006

La Era fascista


La historia es dinámica y cambiante; cuando todo parece dicho sucede algo inesperado y todo cambia. En la historia de los pueblos; hay épocas mejores y peores; tiempos más fáciles o tiempos mas difíciles; pero ninguno, afortunadamente es eterno; hasta los peores tiempos pasan, por aquello de que no hay mal que dure 100 años.
En América Latina, la dialéctica política del siglo XX se movió fundamentalmente entre democracia y dictadura, reforma o revolución. Comenzando el siglo XXI nuestro subcontinente pareciera moverse hacia la izquierda; lo que en sí mismo no es malo; si pensamos en Chile y Uruguay; pero es otra cosa si pensamos en Cuba y Venezuela, en donde un social-fascismo –populista trata de perpetuarse; en Cuba ya son 47 insoportables años, en Venezuela no sabemos.
El problema no es el discurso sino el costo real de un proyecto político y un programa de gobierno.
Cuánta pobreza y cuánta corrupción se genera y asume y cuántas oportunidades perdidas. Sería interesante unas elecciones verdaderamente libres en Cuba; cuando ello suceda veremos al régimen cubano como lo que es, un tigre de papel, como diría Mao Tse Tsung; un régimen a punto de colapso y como le pasó a la extinta Unión Soviética su caída va a ser breve y estrepitosa y es que la ficción en la historia termina por desaparecer frente a la terquedad realista de los hechos.

lunes, 31 de julio de 2006

¿La Caída?

Todo régimen o sistema de gobierno descansa sobre la pretensión de durar para siempre, pero la historia desmiente esta pretensión: todo lo que sube, cae y particularmente los gobiernos en los tiempos que corren tienden a ser efímeros, bien sea porque se respetan los lapsos constitucionales o porque se iligetimizan y caen. Haití y Bolivia son dos buenos ejemplos recientes.
El presidente ha apuntado que su permanencia en el poder puede ser hasta el 2021 y eventualmente hasta el 2030. No creo que sea así, de hecho las líneas estratégicas de su gobierno se están acortando velozmente.
  1. Si se fuerza una salida electoral sin garantías, se ilegitimiza.
  2. Basta con que el petróleo se estabilice entre 50 y 60$ para que el gobierno empiece a confrontar problemas crecientes de financiamiento y el “chorro” actual se vea comprometido y por consiguiente toda la estructura de gasto, despilfarro y corrupción.
  3. El aislamiento internacional; ni América Latina ni el mundo va a permitir por mucho tiempo esta diplomacia del micrófono y el insulto. Venezuela no tiene capacidad financiera ni política para competir y prevalecer en un juego geopolítico mucho más complejo de lo que piensa nuestro presidente.
  4. Más allá del año electoral; este 2006 y el 2007 se presentan peligrosamente interesantes y fuertemente dinámicos. Estoy seguro que la política no nos va a aburrir y puede depararnos algunas sorpresas.
La historia está en permanente movimiento y ningún sistema político es inmune a ello y nadie escapa a la “lógica” de la historia ni a las fuerzas que la impulsan.